La aprobación unánime de Puerto Exterior de San Antonio por parte de la Coeva de Valparaíso no cerró el debate sobre el megaproyecto portuario y su impacto ambiental. Un día después de la votación, la Fundación Cosmos cuestionó a través de un comunicado la Resolución de Calificación Ambiental y advirtió impactos sobre el Humedal Río Maipo y Lagunas de Llolleo.
La organización sostuvo que “el Estudio de Impacto Ambiental mantiene falencias técnicas de fondo que impiden dimensionar correctamente los efectos del molo de abrigo sobre la desembocadura del río Maipo, sus dinámicas ecosistémicas y los efectos concretos sobre los objetos de conservación del santuario”. La entidad afirmó que, pese a la relevancia estratégica del desarrollo portuario para el país, persisten dudas respecto de los efectos ambientales del proyecto sobre uno de los humedales más importantes del litoral central.
“Luego de casi cuatro años de suspensión solicitados por el propio titular para responder a las observaciones, persisten cuestionamientos técnicos sobre los efectos del molo de abrigo, por su ubicación y por los procesos de acreción de arena y embancamiento de la desembocadura del río Maipo”, señalaron.
Entre los principales reparos mencionados aparecen posibles impactos sobre la avifauna migratoria, fragmentación ecosistémica entre Lagunas de Llolleo y el Humedal Río Maipo, además de alteraciones sobre funciones ecológicas consideradas críticas para las comunidades cercanas.
Proyecto estratégico
Desde la Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) impulsora de Puerto Exterior, el proyecto ha sido defendido como una infraestructura estratégica para el comercio exterior chileno y el principal proyecto portuario del país para las próximas décadas.
La iniciativa contempla una inversión público - privada de US$ 4.450 millones y permitirá alcanzar una capacidad de hasta 6 millones de TEU anuales y 60 millones de toneladas de carga.
EPSA sostiene que el proyecto fue ajustado durante su tramitación ambiental incorporando medidas de mitigación y compensación, además de rediseños orientados a disminuir impactos sobre el entorno. Entre las medidas comprometidas aparecen la creación del Parque Lagunas de Llolleo, un paseo peatonal sobre el molo de abrigo, programas de apoyo a la pesca artesanal, reutilización del 100% del material dragado y protección acústica submarina para fauna marina durante las obras.
El proyecto también contempla que hasta 40% de la carga pueda transportarse por tren, lo que ayudaría a disminuir el tráfico de camiones y las emisiones en la ciudad.
En paralelo, Fundación Cosmos informó que actualmente se encuentra “analizando los antecedentes técnicos y jurídicos de la resolución, para determinar las acciones que correspondan en cumplimiento de su mandato de conservación”.
La licitación internacional de las obras habilitantes sigue en desarrollo y la adjudicación del contrato está prevista para 2026.