Después de casi nueve años de peleas y más de una decena de juicios, se puso fin al enfrentamiento entre los médicos que fundaron Masvida y los nuevos dueños de la isapre, el grupo Nexus.
Hace unos días, el 11º Juzgado Civil de Santiago aprobó el acuerdo de reorganización judicial de Empresas MasVida y declaró el término legal del procedimiento de quiebra. La votación se había cerrado el 11 de junio, con los dos únicos acreedores con derecho a voto —Nexus Chile Health y la Tesorería General de la República— aprobando el acuerdo en su totalidad.
¿Quién es quién? En simple hay dos bandos. De un lado, unos 9 mil médicos de Concepción que fundaron Masvida y que hoy siguen agrupados en la sociedad Empresas MasVida. Del otro, Nexus, el grupo de inversionistas que en 2017 se quedó con el negocio de la isapre —que rebautizó como Isapre Nueva Masvida— y que desde entonces es el principal acreedor de los primeros.
La crisis comenzó en 2017 cuando la Isapre Masvida se fue a la quiebra y, para no dejar a la deriva a sus cerca de 500 mil afiliados, la Superintendencia de Salud autorizó que Nexus se hiciera cargo de la cartera de pacientes. En esa misma operación, Empresas MasVida quedó debiéndole a Nexus $20.000 millones. Con esa cuenta por pagar en la mano, en octubre de 2020 Nexus pidió la quiebra de la empresa de los médicos, y el tribunal la declaró en liquidación en marzo de 2021.
Lo que siguió fueron cinco años de juicios cruzados, hasta el acuerdo del pasado 23 de junio.
Los $ 24 mil millones
El acuerdo salda solo una parte de la deuda. De unos $46.000 millones reconocidos en la quiebra, la empresa de los médicos paga cerca de $24.000 millones y el resto se lo perdonan.
Según señaló a Señal DF el abogado Mario Rojas, socio de Rojas & Asociados y representante de Empresas MasVida, ya se consignaron $18.560 millones en el tribunal y queda un saldo del orden de $5.200 millones, con vencimiento en noviembre.
Los fondos no provienen de los activos de la empresa liquidada. De hecho, cuando fue incautada en 2021, Empresas MasVida no tenía más que una camioneta SsangYong del 2015.
En detalle, según señala Rojas, los montos salen de dividendos que la empresa ha recibido de su participación en Andes Salud, la red que reúne a las antiguas clínicas de Masvida, con presencia en Concepción, Talca, Chillán, Puerto Montt y Punta Arenas, entre otras. En ella, tienen el 41% y comparten la propiedad con las familias controladoras Imschenetzky y Sáenz Poch.
Además, para asegurarle a Nexus el cumplimiento de todo el acuerdo, los médicos dejaron en garantía su participación en Andes Salud.
La decisión de los médicos
El acuerdo arrastra un segundo frente, que fue una de las principales piedras de tope de los últimos años: los planes de salud de los médicos socios. Los cerca de 9.200 profesionales que fundaron Masvida mantienen planes grupales heredados de 2017, con costos que superan con holgura lo que pagan—una siniestralidad sobre el 100%— y que la Isapre Nueva Masvida, hoy de Nexus, buscaba terminar por la vía judicial.
El pacto ofrece como salida el nuevo plan MAS2026, con un alza de 15% y, según Rojas, las mismas condiciones que aprobó la junta de médicos en 2017, más cobertura de por vida para el cónyuge que sobreviva. Que el 90% de los médicos cambie su plan a MAS2026 también es un requisito para no gatillar la garantía sobre Andes Salud.
El acuerdo también hace desaparecer, la decena de juicios civiles, penales y administrativos que rodeaban a la compañía. Todos se cierran por la vía de que las partes se desisten mutuamente.