Al tercer trimestre, la producción mundial de cobre registró un crecimiento inferior al 2% y es probable que el año cierre más cerca del 1%. Esto responde a accidentes y diversas contingencias operacionales ocurridas en faenas como Kamoa, El Teniente, Quebrada Blanca y Grasberg, entre otras”, observó Juan Cristóbal Ciudad, analista de mercado e industria de Plusmining.
En términos de “estado de salud”, el experto describe el mercado como “vulnerable”, caracterizado por “una estrechez estructural y una alta sensibilidad a nuevas disrupciones que podrían agravar aún más el escenario”.
Según datos de Plusmining, las 20 mayores faenas que concentran el 35% del suministro mundial muestran un desempeño aún peor. En nuestro país están siete de esos activos, liderando el tablero global Escondida de BHP, que ya se empina cerca del millón de toneladas y que espera cerrar el año con 1,25 millones de toneladas.
Si produce más, esta única mina, la joya de la corona para BHP, bien podría superar a todas las divisiones de Codelco juntas.

En el ranking de las 20 mayores faenas pudieron haber estado ocho chilenas, pero los problemas en Quebrada Blanca, que han llevado a recortar las proyecciones de Teck, la dejaron fuera.
A nivel global, la producción del grupo de las 20 mayores minas muestra una caída de 0,8% en el acumulado a septiembre. Este retroceso se explica en gran medida por factores puntuales: el accidente en Grasberg, la menor producción planificada en Collahuasi y Antamina por razones de secuencia de explotación minera, detalla Ciudad.
Si se excluyeran estos eventos, prevalecería el aumento impulsado por la recuperación de Escondida y Las Bambas, además del crecimiento de Oyu Tolgoi en Mongolia, que puso en marcha su operación subterránea.
En el caso de Chile, las siete minas que están en el país registran una disminución de 40 mil toneladas, equivalente a 1,8%, efecto asociado principalmente al desempeño de Collahuasi, acota el analista de Plusmining.
Oferta contenida
En el mundo, según Cochilco, la oferta de cobre crecerá este año apenas un 0,6%, siendo Congo el país que más aporta en nuevas toneladas -unas 200 mil- y Mongolia la nación que más crece, con 35%. Chile mantendría la extracción estancada durante este año: 0,1% de variación.
Todo ello ha derivado en un mayor precio del cobre. Ayer en la London Metal Exchange (LME) la cotización del metal superó los US$ 5,09 por libra, aunque luego retrocedió a valores de US$ 4,9 por libra.
Al mismo tiempo, Reuters informó que debido a la estrechez del mercado, Codelco ha ofrecido vender cobre con primas récord superiores a los US$ 500 por tonelada métrica a clientes estadounidenses. La prima se paga sobre los precios de referencia de la LME y refleja los fundamentos de la oferta y la demanda. También cubre los costos, incluidos los de transporte e impuestos.
El 2026
¿Qué pasará en 2026? Según Cochilco, para el año entrante sí habría mayor producción de cobre, estimándose un alza en el mundo de 3,9% con la normalización de Grasberg, Kamoa Kakula y El Teniente, así como incrementos en China y otros productores, señala la entidad chilena.
El próximo ejercicio también verá un despegue en la producción de cobre de Chile, el primero en dos décadas. Cochilco anticipó un incremento en el suministro del mineral de 2,5%, llegando a niveles de 5,649 millones de toneladas.
La vicepresidenta ejecutiva (s) de Cochilco, Claudia Rodríguez, señaló hace una semana que para el año 2026 se prevé un déficit en el mercado mundial de cobre de 165 mil toneladas, ya que la oferta del metal crecería solo 1,4%, mientras que el consumo lo haría en torno a 2,1%, en un escenario además de menor disponibilidad de chatarra.
“Para el año 2025 se prevé un mercado mundial de cobre en equilibrio y para 2026 con un leve déficit, lo que, sumado a una disminución de la oferta de chatarra, configura un escenario estructuralmente más tensionado que en ciclos anteriores y, por ende, con un sesgo persistente al alza en el precio del metal”, precisó la ejecutiva.
¿Hay alguna opción real de llegar a producir 6 millones de toneladas en 2027? Juan Cristóbal Ciudad señala que esa es una meta “ambiciosa y, probablemente, no tan fácilmente alcanzable”. Y es que llegar a esa producción en 2027 implica sumar casi 500 mil toneladas adicionales respecto de 2024. “Para ello sería necesario que simultáneamente los proyectos de empresas privadas y estatales en ejecución entren en operación dentro de los plazos previstos, y que se concrete una recuperación sostenida en operaciones con bajas actuales, planificadas o sorpresivas, de producción. Bajo este escenario, resulta crítico evitar caídas productivas o nuevas contingencias operacionales”, argumenta.
Debido a ello, una estimación más conservadora situaría la producción de dicho año en torno a 5,7 millones de toneladas, concluye el analista de Plusmining.