Latinoamérica se convirtió en el mayor mercado minero de Komatsu en el mundo y eso ha implicado cambios.
Según cifras del grupo japonés -el segundo fabricante global de maquinaria para minería y construcción-, al cierre de marzo la región concentró el 32% de las ventas mineras del grupo japonés, mientras que a nivel consolidado Latinoamérica pasó de representar el 15% de los ingresos del grupo al 20%.
Las finanzas de ese negocio las dirige Veronika Holtz, CFO y vicepresidenta para Latinoamérica del grupo de empresas Komatsu y Cummins, el joint venture entre la japonesa y la estadounidense Cummins, quien fabrica los motores.
Con más de 15 años en la firma, Holtz asumió en 2023 como la primera mujer en el cargo y hoy es quien responde por el 87% del mercado regional ya que Brasil opera como filial aparte.
En medio de un escenario marcado por el rally del cobre y con un cambio societario interno en marcha la CFO conversa con Señal DF. Aquí explica que este año la operación de Latinoamérica deja de consolidar con Estados Unidos y pasa a depender directamente de Tokio. ¿La razón? El buen momento de la región: un superciclo minero que se refleja en tasas de crecimiento y retorno superiores al resto de los mercados.
“En 15 años las ventas regionales se multiplicaron por 2,7 veces”, comenta.

El auge de Latam y la llegada a Guyana
- Con el cobre disparado, ¿estamos ante un nuevo ciclo o un repunte que puede revertirse?
- Por ahora vemos un nuevo superciclo del cobre. Se proyecta un déficit creciente entre la oferta y la demanda hacia 2035, y eso presiona los precios al alza. El cobre estaba en torno a US$3,5 la libra en 2023 y hoy se encuentra en sobre US$6 y se proyecta en mediano largo plazo en niveles sobre US$6-7. Para un proveedor como nosotros, que haya más demanda que oferta significa más incentivos para nuevos proyectos mineros.
- ¿Dónde está el mayor crecimiento proyectado de la región?
- En minería, está en Argentina, Chile y Perú. Se vienen grandes proyectos en Argentina -Vicuña, Los Azules, Taca Taca, Jose Maria, Pachon- gracias a la ley RIGI, que le da estabilidad a la inversión. Es la misma cordillera de Chile. Cuando entren todos los proyectos, Argentina podría pasar de casi no tener producción a producir 1,5 millones de toneladas en 2035, cerca de un tercio de lo que hoy es Chile. También tenemos oportunidades en Guyana, donde ya partimos entregando equipos para un proyecto importante llamado Oko West.
- La minería es el grueso del negocio y en Chile es casi todo cobre. ¿Preocupa esa concentración? ¿Y el litio?
- La minería representa entre el 75% y el 80% de las ventas, y en Chile es prácticamente puro cobre. En litio hay bastantes menos proyectos en Chile; no es que no entremos, depende de lo que haya. Chile es por lejos el mayor mercado de cobre de la región.
- Este año cambian la estructura y dejan de colgar de Estados Unidos. ¿Por qué?
- Para darle más visibilidad y trazabilidad a Latinoamérica, por su crecimiento. Somos la segunda región del grupo. Japón quiere que reportemos por separado, sin pasar por el consolidado de Estados Unidos. KPMG nos auditaba una vez al año; ahora será por trimestre. Ganamos independencia frente a Estados Unidos y más contacto directo con Japón.
- Comenta que las ventas regionales crecieron 2,7 veces en quince años. ¿Es sostenible?
- No lo puedo garantizar. Depende de la competencia, de los proyectos y de los gobiernos que salgan. Pero la proyección es seguir creciendo.
Competencia e Innovación
-La automatización es uno de los pilares del plan. ¿Cómo va en Chile?
- Hemos avanzado bastante. Antes los autónomos estaban solo en Gabriela Mistral; hace un par de años, muchas faenas ya operan con camiones autónomos. La otra apuesta es la energía más limpia: el trolley, un sistema eléctrico que mueve los camiones por cable, como un tranvía en la mina, y los equipos a batería. Pero dependemos del cliente: el trolley exige que la minera invierta fuerte en cableado, y la tecnología más limpia suele ser más cara.
- La presión de costos golpea el margen. ¿Dónde está el negocio entonces?
- En la venta de una máquina a veces ganamos menos de 3%; marginamos muy poco en el equipo. El negocio está en el aftermarket -repuestos y contratos de mantención-, donde los márgenes son de dos dígitos. La venta del equipo fideliza al cliente y abre contratos de mantención a cinco años o más, renovables, que pueden llegar a diez. No ganamos mucho con la máquina; lo importante viene después.
- ¿Cómo se defienden de la competencia china y sus bajos precios?
- Caterpillar está con precios muy agresivos en minería, seguramente para ganar participación. Hoy estamos por encima de ellos en participación mercado, en niveles cercanos. En construcción el desafío son las marcas chinas. Cuesta competir con precios más bajos donde no se requiere maquinaria heavy duty, como en agricultura, y la calidad importa menos.
- El holding apunta a un ROE sobre 10%. ¿Cómo rinde Chile?
- Chile esta por encima de esa cifra, el resto de Latinoamérica está muy alineado al objetivo del 10% Somos distribuidor, que últimamente ha enviado muchos dividendos, por lo cual el patrimonio (equity) no es tan grande ayudando a la relación rentabilidad sobre patrimonio.
- ¿Cuánto pesa el financiamiento al cliente?
- La cartera pasó de financiamiento se duplico en 3 años, llegando a niveles de casi US$ 400 millones. Es un potenciador de la venta, sobre todo en construcción, donde los clientes no tienen tanta caja. La morosidad sobre 30 días es menor al 2% y el default, cercano a 0,5%.