Un “pacto de caballeros” fue lo que definió la llegada de Diego Peralta a Carey. A mediados de los años '90, cuenta Jaime Carey, presidente ejecutivo del estudio jurídico, cuando Chile vivía una etapa de sofisticación creciente en su mercado financiero, Peralta era fiscal de Citibank y él actuaba habitualmente desde la vereda contraria, representando a clientes en complejas operaciones bancarias y corporativas.
En ese contexto, Peralta conocía bien al equipo de Carey. Un día, recuerda Jaime Carey, quiso contratar a uno de sus abogados. La respuesta fue tan directa como estratégica: si se llevaba a ese profesional, Carey tendría derecho a primera opción cuando Peralta dejara el Citi.
Cumplida la promesa, Peralta se incorporó al estudio Carey en 1996. Estuvo ahí 30 años, hasta que sorprendió a muchos colegas y miembros del sistema financiero con su migración al sector público, a un cargo técnico como director general jurídico en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Y no de cualquier forma, sino a través de un concurso público abierto, marcando un hito con el tránsito de un histórico de la plaza privada hacia la alta dirección del regulador financiero.
Ejercicio de la profesión
Originario de La Serena y formado en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, Peralta proviene de una familia de abogados que se remonta a su tatarabuelo. En el mundo privado, su nombre aparece asociado a transacciones emblemáticas: la primera operación de bancaseguros entre Bci y AXA; el aterrizaje, desarrollo y posterior salida de The Home Depot en Chile; distintas acciones vinculadas a ING; la compra de Citibank Chile por Banco de Chile; la asociación entre Cencosud y Scotiabank para el negocio de tarjetas; la adquisición de la tarjeta Líder por Bci; la venta de Dresdner Bank a Security; emisiones internacionales de bonos soberanos de Chile, Codelco, Banco de Chile y Bci; además del primer crédito de un banco chino a un par local.
Pero más que una lista de transacciones, quienes trabajaron con él ven ahí una forma de ejercer la profesión. Su experiencia como fiscal de Citibank le dio una mirada poco habitual entre los abogados de estudio Carey.
“Diego combina varias cualidades que no siempre se encuentran juntas. Tiene un conocimiento técnico profundo, pero al mismo tiempo entiende perfectamente cómo funcionan los negocios y cuáles son las prioridades reales de los clientes”, afirma Carey.
Esa combinación explica también su presencia constante en rankings internacionales de banca, finanzas y mercado de capitales. Para sus pares, su reconocimiento no responde solo a credenciales, sino a una manera de asesorar.
Andrés Sanfuentes -socio de PPU, quien trabajó con Peralta como contraparte en distintas operaciones- cree que su llegada a la CMF es especialmente significativa. “Es muy interesante y positivo para el país que él asuma este desafío con un liderazgo distinto, muy amplio y con mucha experiencia”, comenta.
Sanfuentes lo describe como una persona afable, respetuosa y de buen criterio profesional. Destaca, sobre todo, su capacidad para concentrarse en lo relevante. “Es agradable trabajar con él, por su buen criterio, trato, respeto profesional y conocimiento; preocupado de las cosas importantes y no de las tonterías”, dice.
Juan Antonio Parodi, socio de Cariola, Diez y Perez Cotapos, lo conoce hace 15 años, también como contraparte. “Su designación al mando del área jurídica de la CMF es una positiva noticia”, asevera, y destaca especialmente su trayectoria, experiencia y profundo conocimiento de la industria financiera “sumados a su sentido práctico y visión pro negocios, que serán un gran aporte a la CMF en su rol de regulador de un mercado cada vez más complejo y desafiante."
Desde el mundo financiero, Juan Carlos Spencer, gerente general de la Bolsa Electrónica, destaca que “hay un valor muy grande en que un profesional de su estatura se vaya al sector público a aportar”. Incluso, proyecta un aporte en materia de simplificación regulatoria, pero no desde una lógica de debilitamiento institucional, sino desde la experiencia práctica. “Creo que puede aportar en una desregulación armónica, porque desde el lado de la praxis sabe cuáles son los problemas”, subraya.
En tanto, Javier Jara, gerente legal y de asuntos corporativos de DCV, destaca su calidad como abogado y su alto conocimiento del mercado de capitales, tanto a nivel local como internacional. “Estoy seguro de que brindará una enorme contribución como director jurídico de la CMF, no solo para este organismo, sino también para nuestro mercado de valores”, agrega.
Fortalezas y expectativas
En Carey, Peralta dejó una huella que excede las operaciones en las que participó, señala el presidente ejecutivo de ese estudio. En esa firma, la posta del área de banca y finanzas queda en manos de un equipo consolidado, con socios como Felipe Moro y Fernando Noriega, además de abogados que trabajaron durante años junto a Peralta y conocen tanto a los clientes como la práctica que él ayudó a fortalecer.
Spencer destaca esa dimensión, y comparte con Peralta una faceta menos conocida: ambos pertenecen a las filas de la Compañía de Oficiales de Reserva “Capitán José Luis Araneda” de la Escuela Militar, donde aportan desde sus respectivas profesiones y tienen el grado de capitán.
Desde la industria coinciden en que la designación de Peralta en la CMF abre una expectativa concreta, con el traslado al regulador una experiencia construida durante décadas desde la banca, estudios jurídicos, empresas y el mercado de capitales. Peralta llega con una ventaja evidente: conoce de cerca a los regulados, las operaciones, los riesgos y las tensiones del mercado.
Pero también deberá ejercer desde un lugar distinto. Y aquí, quienes lo conocen, creen que su principal herramienta será la misma que marcó su carrera: el criterio, formado en operaciones complejas, conversaciones difíciles y décadas de práctica profesional en uno de los sectores más regulados del país.