Desde que comenzó a funcionar el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) en la Región Metropolitana a fines de 2023, se ha logrado detener a 170 personas por secuestro, y superan las 500 si suman los investigados de homicidio.
Detrás de esta unidad que depende del Ministerio Público en colaboración con Interior, funcionan varios equipos. Según explica el fiscal regional coordinador de ECOH en la Región Metropolitana, Héctor Barros, hay cinco abogados asistentes dedicados solamente a apoyar a los fiscales a cargo de las causas en turnos las 24 horas al día, los siete días de la semana. A ellos se suman analistas criminalistas y financieros para hacer levantamiento de información en casos, por ejemplo, de lavado de dinero. Otro equipo integrado por psicólogos y asistentes sociales se dedican sólo a protección de víctimas y testigos.
ECOH también funciona con fiscales preferentes que se rotan y provienen de las cuatro fiscalías regionales que hay en la RM. “Esto permite tener una visión completa del fenómeno regional de delitos de homicidios y secuestros en contexto de crimen organizado”, explica el fiscal Barros.
Además del personal especializado, han empleado tecnología, incluso desarrollada por el mismo MP. P
or ejemplo, tienen programas propios de cruce de información entre las distintas causas, lo que permite hacer vinculaciones a alta velocidad, usando Inteligencia Artificial y manejo Big Data. Eso permite, por ejemplo, cruzar información de teléfonos o fotografías para dar más rápido con los delincuentes.
“Con esto podemos ver el fenómeno no como un hecho aislado. Yo no veo el homicidio solo, sino lo que hay detrás, e identificar a qué organización criminal pertenece. Así hemos dado con grupos como los Piratas de Aragua, Mapaches y La Hermandad”.
La Fiscalía Nacional, cuando creó ECOH, sacó experiencias del modelo mexicano, colombiano y de EEUU para aplicar en Chile.
Además,
hacen un trabajo “interagencial” entre PDI, Carabineros y Gendarmería para compartir bases de datos y que sirve, por ejemplo, para buscar por apodos que otros equipos policiales o en cárceles ya tienen identificados.
“El objetivo de este programa, constituido por grupos de profesionales especializados y multidisciplinario con disponibilidad 24/7, es investigar delitos de homicidios y secuestros y sus delitos vinculados, cometidos en contextos de crimen organizado, recolectando tempranamente antecedentes del sitio del suceso, fortaleciendo el uso del análisis criminal como herramienta investigativa y prestando atención oportuna a víctimas y testigos de estos delitos”, explicó Ana María Morales, gerenta de Estudios de la Fiscalía Nacional; “esto ha permitido darle un vuelco en la forma de investigar, siendo una de las políticas públicas en seguridad más relevantes de los últimos años, y que nos permite enfrentar los desafíos de esta nueva criminalidad”.