Este jueves se inició el segundo trámite del proyecto de reajuste fiscal en la Comisión de Hacienda del Senado, donde el ministro de Hacienda Nicolás Grau presentó la iniciativa en un ambiente no menos distendido que en la Cámara. La autoridad aprovechó para anunciar que el Ejecutivo piensa reponer en esta corporación el polémico artículo sobre estabilidad laboral o “ley de amarre”, según quien lo mire, que se cayó en la Cámara por no alcanzar el quorum junto con otras normas.
En la ocasión, Grau explicó que con el artículo 111 del proyecto “lo que se hace con esta norma es evitar discrecionalidades” y que “pone el ley algo que llevamos haciendo hace mucho tiempo” y sacó nuevamente a colación la Circular N° 44 del año 2012 y un instructivo del expresidente Sebastián Piñera, para demostrar que está en lo cierto.
Mientras que los integrantes de la comisión hicieron muchas consultas y pidieron gran cantidad de información para comprender distintos artículos, principalmente la presidenta de la instancia, senadora opositora Ximena Rincón (demócrata). Aunque el oficialista José Miguel Insulza también se enfrascó en una controversia con el ministro, a propósito de un artículo de las normas misceláneas que pone un tope de 75 para la contratación en algunas áreas del sector público.
Tal como se llevó adelante este primer apronte en el Senado, queda la impresión de que no necesariamente esta etapa de la tramitación será todo lo rápida que aspira el Gobierno que ha mantenido la urgencia de discusión inmediata que pesa sobre el proyecto, para presionar al Congreso a avanzar con celeridad.
En cualquier caso, el cronograma que definió la Comisión de Hacienda este jueves considera otra sesión para el lunes 19 en que la instancia escuchará a la Contraloría y el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) y para votar hasta total despacho, en principio, de tal manera que el martes 20 se vote en Sala. Y, así acelerar los procesos, ya que es altamente probable que el proyecto vaya a Comisión Mixta, pero se espera que incluso así se despache a ley el jueves de la próxima semana.
Al Ejecutivo le vendría muy bien este calendario, ya que lo ideal es abocarse en esta última etapa a otros temas de la agenda que quiere visibilizar y que no sea el reajuste el que se tome los espacios legislativos ni la agenda pública.