“Tengo una esperanza en Chile”, esa fue una de las primeras frases que el Presidente de la República, José Antonio Kast, instaló al comenzar la cuenta pública 2026 -la primera de su administración- la cual se dividió en tres partes principales: la recuperación del orden y la seguridad, la reconstrucción de la institucionalidad y, por último, la reactivación económica.
El discurso, que se extendió por alrededor de 144 minutos, estuvo marcado por el contexto de emergencia al que el Gobierno se había referido anteriormente. “La emergencia no es el lugar donde Chile se queda. Es el lugar desde donde Chile se levanta. Y Chile, hoy, se está levantando”, señaló el Presidente, quien además hizo un llamado a la unidad a todos los sectores políticos.
“Les pido que pensemos en Chile con un debate a la altura. No les pido que piensen igual que el gobierno, la crítica es legítima y el debate fortalece la democracia (...) Mantengamos la unidad en lo esencial”, indicó el mandatario. “Las diferencias se van a resolver votando", agregó.
Respecto al eje de seguridad, el Presidente enfatizó el combate al crimen transnacional, haciendo referencia al reciente encuentro liderado por Cancillería y el Ministerio de Seguridad junto a representantes de Argentina, Perú, Bolivia y Ecuador, sumado a distintas iniciativas como el Plan Escudo en Ruta, el Plan de Intervención Barrial Intensivo, la creación de siete Fuerzas de Tarea y el Plan de Infraestructura Penitenciaria, entre otros.
Heredamos un país con las cuentas desordenadas
Sobre la reconstrucción y reactivación económica, el jefe de Estado fue explícito: “Hemos constatado que el estado económico de la nación es incluso más complejo de lo que se podía prever”, donde las inconsistencias en la proyección de deuda pública “son lo que con toda responsabilidad llamamos una emergencia económica.”
“Heredamos un país con las cuentas desordenadas”, indicó el mandatario. “(...) Vamos a recuperar el orden de las cuentas públicas, vamos a devolverle credibilidad a las cifras fiscales de Chile y vamos a poner el crecimiento económico en el centro”.
Asimismo, también destacó las cifras de desempleo, el cual se mantiene por sobre el 8%, donde las mujeres han sido las principalmente afectadas, con una tasa que llega al 10,5% de desocupación.
A estas cifras sumó un llamado a la aprobación del proyecto de reconstrucción, que "ataca directamente las causas de esta triple emergencia económica, laboral y fiscal (...) aprobar el proyecto de reconstrucción es indispensable para volver a crecer, a emprender y generar empleos”.
Ante el alza del precio de los combustibles y con el estado de la guerra en Medio Oriente, el presidente Kast estimó que “se ratifica que fue la decisión correcta y que hoy estamos más preparados para enfrentar las incertidumbres del futuro”.
Sin embargo, también fue enfático en que no se reducirán los beneficios sociales: “No vamos a tocar los beneficios sociales y repito: no vamos a tocar los beneficios sociales”.
El aplausómetro para Poduje
A la hora de nombrar la situación en Vivienda y al referirse al ministro de la cartera, Iván Poduje, el aplausómetro alcanzó su punto más alto.
El Presidente recalcó el déficit habitacional y manifestó su voluntad de que “queremos que Chile vuelva a ser un país de propietarios, no de arrendatarios”, para lo que se reducirá la burocracia, la apertura de programas habitacionales a la clase media y una reforma al suelo urbano mediante la Operación Sitio 2.0, entre otras medidas.
Refiriéndose a la puesta en marcha del Plan de Inspección Total, la autoridad reveló que “los primeros hallazgos son preocupantes”, ya que, según lo estimado, se encontraron más de US$ 3 mil millones pendientes de pago.
“Combatir la corrupción es un deber que busca protegerlos a todos. Cada peso que se desvía es un medicamento que no llega, una ración que un niño no recibe, una obra que no se construye”, dijo.