El Presidente de la República, José Antonio Kast, abordó la compleja situación económica, en el marco de su primera cuenta pública, marcada por la nueva caída del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de 1,2% en abril y un desempleo que se empinó a 9,1% en el trimestre móvil febrero-abril de este año.
"Cuando asumimos, aventuramos que la situación era difícil. Dos meses después, hemos constatado que el estado económico de la nación es incluso más complejo de lo que se podía prever. Los últimos indicadores de crecimiento y desempleo son muy negativos. Representan el punto de partida de nuestra administración y nos obligan a reaccionar con urgencia para impulsar la reactivación del país", partió señalando Kast.
La situación fiscal "no es mucho mejor", agregó y señaló que el primer Informe de Finanzas Públicas (IFP), dado a conocer la semana pasada, "lo ha evidenciado con claridad".
"El año 2025 cerró con un déficit estructural de 3,7% del Producto Interno Bruto. Esto es, más del doble del déficit del 1,6% que se había comprometido", recalcó, agregando que"eso no es un tecnicismo contable. Es la diferencia entre un país que vive dentro de sus posibilidades y uno que gasta sistemáticamente más de lo que tiene", planteó el mandatario.
"Y el problema no fue solo gastar de más, sino prometer ingresos que nunca llegaron. Los ingresos del Estado en 2025 terminaron casi dos puntos del PIB por debajo de lo presupuestado, producto de una recaudación que se proyectó con un optimismo que no se ajustó a la realidad. A eso se sumaron presiones de gasto que no estaban debidamente reconocidas, e inconsistencias en las proyecciones de la deuda pública. Esto es lo que con toda responsabilidad llamamos una emergencia económica. No para alarmar, sino para actuar", manifestó, en un velado apoyo a su ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien la semana pasada denunció un "error" en el cálculo de la deuda pública por US$ 10.600 millones en las proyecciones del gobierno anterior para el período 2026-2030.
Asimismo, Kast agregó que la "irresponsabilidad fiscal no es una abstracción de los economistas. La pagan, tarde o temprano, los mismos chilenos a quienes el Estado dice querer proteger. Heredamos un país con las cuentas desordenadas, y nuestra obligación no es quejarnos, sino ordenarlas".
En este contexto, recordó que ya se han implementado medidas de contención y eficiencia del gasto por más de $ 1,3 billones, "que permiten que la situación no empeore aún más. Estamos cumpliendo con nuestro compromiso de campaña de hacer un ajuste fiscal profundo, sin tocar los beneficios sociales".
Devolver credibilidad a cuentas fiscales
Kast también abordó en su discurso el ajuste de gasto que se ha realizado y la impopularidad de algunas medidas.
"No será rápido ni sin dolor, y no les voy a prometer milagros. Pero sí les prometo que vamos a recuperar el orden de las cuentas públicas, vamos a devolverle credibilidad a las cifras fiscales de Chile y vamos a poner el crecimiento económico en el centro, porque un país que vuelve a crecer es un país que tendrá los recursos para cuidar a su gente y generar más y mejor empleo", señaló.
Así, recordó que poco más de una década, Chile crecía por sobre el 5% y creaba miles de empleos. "Ese Chile se estancó. El estancamiento no hace ruido, no sale en los titulares, no tiene el dramatismo de una catástrofe. Pero destruye. Son más de 940 mil personas las que buscan trabajo y no lo encuentran", dijo.
Llamado a aprobar la ley miscelánea
El jefe de Estado también hizo un llamado a aprobar la ley miscelánea, que parte su tramitación este martes en el Senado.
"El proyecto de reconstrucción nacional y desarrollo económico y social que hemos presentado a este honorable Congreso ataca directamente las causas de esta triple emergencia: económica, laboral y fiscal. Es una respuesta concreta a una urgencia real.
Una urgencia que nos plantean, día a día, miles de ciudadanos y miles de Pymes en nuestros recorridos por Chile. Una urgencia que, estoy seguro, también es planteada por miles de chilenos a los parlamentarios en sus distritos y regiones".
"Aprobar el proyecto de reconstrucción es indispensable para volver a crecer, a emprender y generar los empleos que necesitan los chilenos. El crecimiento no es un fin en sí mismo, es un medio para que haya más trabajo, más emprendimiento, mejor salud y mejor educación", complementó.
"Hace 12 años nos dijeron que primero había que recaudar y después crecer. La evidencia demuestra que esa secuencia, sencillamente, no funcionó", lanzó el mandatario.
Reforzar metas de PIB y empleo
Continuando con su mensaje en materia económica, Kast reiteró que buscará llegar a un crecimiento de 4% y a un desempleo en torno al 6% hacia el final de su administración.
"En esto no compite la derecha contra la izquierda. Compite Chile contra el desempleo que genera el estancamiento. Y de esa competencia, Chile tiene que salir ganando.
Nuestra meta es llevar a Chile a crecer al 4% para que la economía vuelva a activarse. Es bajar el desempleo al 6% para recuperar al menos 300 mil empleos", aseguró.
El mea culpa por el anuncio del alza de los combustibles
Ya cerrando la parte de su discurso relativa a temas económicos, el jefe de Estado hizo una suerte de mea culpa por la manera en que se anunció la histórica alza de los combustibles el pasado 26 de marzo.
"Sé que golpeó fuerte. No lo minimizo, y no lo voy a minimizar. Reconozco que no siempre hemos logrado explicar a tiempo, ni con la cercanía que se requería, el fundamento de algunas decisiones. Por eso, en esta oportunidad, quiero agradecer a la ciudadanía la responsabilidad que ha tenido a la hora de enfrentar las decisiones difíciles que, por el bien de Chile, hemos tenido que adoptar. En otros países quizá esto habría generado un estallido", sostuvo.