La presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, se refirió este miércoles al estado de la inflación en el país.
En una presentación realizada en un evento organizado por JPMorgan, la autoridad monetaria destacó que durante los meses recientes, el nivel de los precios anuales “ha aumentado de manera importante”, lo que responde en gran medida al efecto directo del alza de los combustibles debido al conflicto en Irán.
A lo que aseguró que este “era un resultado esperable” y se hizo saber en el Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo y también lo había anticipado el mercado.
“Esto no quita que la velocidad del alza ha sido significativa y que la preocupación por la inflación ha aumentado, tanto en expertos como en el público general”, afirmó Costa.
Luego sostuvo que “para el Banco Central es decisivo evaluar si este fenómeno se mantendrá acotado al corto plazo o si comenzará a propagarse con mayor intensidad al resto de los precios de la economía”.
De esta manera, Costa calificó los incrementos de inflación de marzo y abril -de un 1% y 1,3% mensual- como “elevados” y destacó que provocó que los precios anuales pasarán desde 2,4% en febrero a 4% en abril.
Destacó que hasta ahora, las expectativas de inflación de corto plazo han aumentado de manera notoria, mientras que las de mediano plazo se mantienen en torno a la meta.
“Esa combinación es coherente con un shock de oferta que tiene un efecto inflacionario importante en el corto plazo, pero se diluye en el mediano plazo”, indicó.
Además, Costa sostuvo que se debe evaluar el desarrollo del conflicto en Medio Oriente, indicando que “los anuncios recientes de un acuerdo entre las partes han abierto una ventana de optimismo en los mercados que será necesario ir monitoreando”.
Sin embargo, advirtió que “aunque el conflicto se resolviera pronto, no es claro si el comercio y el abastecimiento de materias primas de la región se repondrá rápidamente”.
A lo que mencionó que una mayor y mejor evaluación de estos antecedentes y sus implicancias para la convergencia inflacionaria y la política monetaria será tema del IPoM de junio.
“Nuestro compromiso, en cualquier caso, es uno solo: asegurar la convergencia de la inflación a 3% dentro del horizonte de política. Ese compromiso es fundamental no solo para cumplir nuestro mandato legal, sino porque una inflación baja y estable es una condición esencial para el bienestar de las personas, para la inversión y para el crecimiento sostenible”, reiteró.
Y aseguró que al mismo tiempo, debe ir de la mano con una evaluación prospectiva de los riesgos que enfrentamos, nuestras vulnerabilidades y mitigadores. “Fortalecer la resiliencia es un deber en el objetivo de proteger a nuestra economía y a nuestros ciudadanos”, señaló.
Actividad del primer trimestre
En el caso de la actividad, Costa indicó que el resultado del primer trimestre -que registró una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 0,5%- “se ubicó por debajo de lo esperado”.
“Estamos analizando las implicancias para la proyección del año”, informó.
Y explicó que la diferencia en la estimación del Central se debe a factores de oferta en sectores ligados a recursos naturales. Ejemplificando que la minería enfrenta bajas leyes del mineral, mientras que algunas actividades agroindustriales y pesqueras tuvieron resultados menores a los del pasado y el turismo receptivo fue más débil este verano. Este conjunto de factores incidió también en sectores como transporte y el comercio mayorista
En el caso del consumo privado, señaló que mantuvo una trayectoria en línea con lo esperado, con una masa salarial que ha reducido algo su tasa de variación anual.