El conflicto en Irán se impuso en las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Una vez más, la economía mundial corre el riesgo de desviarse de su rumbo, esta vez a causa del estallido de la guerra en Medio Oriente a finales de febrero de 2026”, advirtió el organismo en su esperado informe de Perspectivas Económicas Mundiales, en el cual si bien redujo su proyección para el crecimiento del mundo desde su previsión de enero, mejoró la de Chile.
Así, proyectó que la economía chilena tendrá una expansión de 2,4% este año, muy por encima del 2% que estimó en octubre pasado. Además, para 2027 esperan que suba a 2,6%.
Cabe destacar que dado que la guerra inició el 27 de febrero, el FMI realiza una proyección de referencia, que toma en cuenta los precios de materias primas al 10 de marzo y una estimación de que las perturbaciones se disiparán a mediados de 2026.
De esta manera, el organismo proyectó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Chile promediaría 2,9% este año y que la inflación subiría a 3,3% para 2027. En tanto, para el desempleo, estimaron una tasa de 8,1% para 2026 y que descienda a 7,6% el próximo año.
Para el balance de la cuenta corriente, el FMI proyectó que alcanzaría un déficit de 0,8% del PIB este año y de 1,8% en el próximo.
Esto en el contexto de que el crecimiento mundial sería de 3,1% en 2026, significando un recorte de 0,2 punto porcentual (pp.) respecto a la previsión de enero. Para 2027 quedó sin cambios y todavía se prevé que se expanda 3,2%, pero sigue estando por debajo de la media histórica de los últimos 20 años de 3,7%.
En tanto, se espera que la inflación general mundial aumente hasta el 4,4% en este año y disminuya hasta el 3,7% el próximo, lo que supone revisiones al alza para ambos años.
El escenario de referencia también incluye un precio del petróleo que tendrá un alza de 21,4% durante el actual ejercicio, lo que significa una corrección al alza de 29,9 pp. respecto a la previsión de enero, debido a las perturbaciones en la producción y el transporte en Medio Oriente.
En un escenario adverso, alertó el FMI, con mayores alzas y más persistentes de los precios de la energía, el crecimiento mundial se ralentizaría aún más hasta el 2,5% en 2026, y la inflación alcanzaría el 5,4%.
“En un escenario más grave, en el que se produzcan mayores daños a la infraestructura energética en la región en conflicto, el impacto sería aún mayor: el crecimiento mundial se reduciría a solo alrededor del 2 % en 2026, mientras que la inflación general se situaría ligeramente por encima del 6 % en 2027. El impacto en las economías emergentes y en desarrollo sería casi el doble que en las economías avanzadas”, indicó el organismo.
Previsiones para el mundo
En el caso de Estados Unidos, se espera un crecimiento de 2,3% en 2026, significando una revisión a la baja de 0,1 pp. respecto a enero y manteniendo un impulso por la política fiscal y el efecto diferido de las bajadas de la tasa de interés de la política monetaria en 2025, aunque se resiente un lastre debido al aumento de los aranceles.
Para el próximo año, se prevé que el crecimiento se mantenga sólido, en un 2,1% en 2027, siendo 0,1 pp. más alto que en la previsión anterior.
Para la Eurozona, se ajustó a la baja en 0,2 pp. para este año y se estima que se expandirá 1,1% y 1,2% en 2027. Así, se proyecta que el conflicto en Medio Oriente “se sumará a los efectos persistentes del aumento continuado de los precios de la energía desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia, lo que lastrará la industria manufacturera, con la presión adicional de la apreciación real del euro frente a las monedas de los países que exportan productos similares”.
Para China, en tanto, en 2026 crecerá 4,4% -0,2 puntos porcentuales más bajo que en enero-y se desacelere el próximo año a 4%, sin diferencias respecto a la previsión anterior.