La intención expresada por el Presidente José Antonio Kast en la Cuenta Pública del 1 de junio de mejorar el sistema de Alta Dirección Pública (ADP) abrió el debate respecto a los cambios que pueden ser necesarios sin desdibujar una institucionalidad que ya cumple 23 años, que nació en 2003 producto de un acuerdo político transversal para despolitizar la forma en que se provisionan los altos cargos en el sector público.
En especial, porque desde 2021 -y como parte de su segundo trámite- está en el Senado un proyecto de ley que busca perfeccionar el esquema.
A esto se suma que, entre los años 2023-2024, el consejo ADP realizó una propuesta legislativa al Ministerio de Hacienda -que no la presentó al Congreso- y que buscaba fortalecer los convenios de desempeño, las atribuciones de la referida instancia para desincentivar las desvinculaciones injustificadas de directivos; y mejorar las atribuciones del Servicio Civil para aprovechar economías de escala en los concursos.
Pedro Lea-Plaza: “El desafío no es elegir entre
mérito y gestión. El desafío es tener ambas cosas”
El Presidente José Antonio Kast ha reafirmado el mandato de que “Chile necesita un Estado moderno, eficaz y orientado a resultados, pero también un Estado que siga fortaleciendo el mérito como principio rector del acceso a los cargos directivos”, dijo el actual director del Servicio Civil, Pedro Lea-Plaza.
Convencido de que la ADP ha sido una política de Estado exitosa durante casi 20 años, que “ha permitido profesionalizar miles de cargos directivos y reducir espacios de cuoteo político”, el directivo destacó que “ese principio no sólo debe mantenerse, sino fortalecerse”.
Precisó que el propio mensaje presidencial reconoce desafíos importantes. “Hoy existen vacantes que deben ser cubiertas con mayor rapidez, concursos que pueden tardar demasiado tiempo y servicios que requieren liderazgos estables para responder a las necesidades de las personas”.
Por ello, señaló que el mandato para el Servicio Civil y para el Consejo de Alta Dirección Pública es avanzar simultáneamente en tres objetivos: fortalecer el mérito y la calidad de los procesos de selección; reducir significativamente los tiempos de provisión de cargos para que las instituciones cuenten oportunamente con sus equipos directivos; y reforzar la responsabilidad de los directivos sobre los resultados que las instituciones entregan a la ciudadanía.
Lea-Plaza sostuvo que “el desafío no es elegir entre mérito y gestión. El desafío es tener ambas cosas al mismo tiempo: directivos seleccionados por mérito, instalados oportunamente y comprometidos con resultados concretos para las personas”.
Dijo que desde el Servicio Civil van a colaborar en todas las iniciativas que permitan modernizar el sistema, preservar sus fortalezas y responder de mejor manera a las necesidades del país.
Felipe Melo: “En esta materia, una buena reforma no se puede aprobar por un voto, debe ser un consenso amplio”.
Con la experiencia como director nacional del Servicio Civil entre el 11 de marzo de 2022 y principios de 2025, Felipe Melo, expuso que cualquier modificación al sistema ADP requiere un acuerdo amplio.
“Lo primero, es valorar la disposición del Presidente a mejorar el sistema de ADP”, sostuvo el exdirector del Servicio Civil, Felipe Melo, quien precisó que para hacerlo “hay una ruta única: un nuevo amplio acuerdo político para que el mérito se siga abriendo paso en la administración del Estado”.
“Al menos en esta materia, una buena reforma no se puede aprobar por un voto, debe ser un consenso amplio”.
Y para clarificar el punto, precisó que le parece “necesaria la plena honestidad de propósito. Si se quiere reformar el sistema para eliminar la selección por mérito en los jefes de servicio -pues a eso equivale la idea de aumentar a 130 las balas de plata-, creo que no habrá espacio alguno”.
El ingeniero civil industrial enfatizó que “aprovechar una mayoría parlamentaria circunstancial para ganar más discreción presidencial sería errar el camino. Por el contrario, si se quiere construir un nuevo consenso sobre cómo hacer que el sistema siga avanzando, muchos estaremos dispuestos a contribuir”.
Melo expresó que el sistema de ADP “es muy valioso, pero es también más complejo de lo que algunos piensan. No está hecho para proveer muchos cargos muy rápido. Está hecho para construir confianza en los directivos y en servicios públicos de calidad; para dar garantía de que los directivos trabajan para la ciudadanía y no sólo para la política”.
Planteó que ha sido testigo de que los directivos ADP muestran con orgullo en su currículum que llegaron a sus puestos a través de ese sistema meritocrático y que el Servicio Civil chileno “ha sido destacado por el BID como el mejor en la región. Ecuador, Colombia, y recientemente Paraguay y Brasil, entre otros países, han emprendido reformas inspiradas en el caso chileno”, y por lo mismo indicó que “todo el prestigio nacional e internacional del sistema se tiraría por la borda si se reemplaza por designación presidencial directa”.