El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) elevó su nivel de alerta sanitaria y reforzó las acciones de vigilancia en todo el país, luego de que Argentina, a través del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), confirmara un caso de influenza aviar altamente patógena (IAAP) en un plantel de postura comercial ubicado en Ranchos, provincia de Buenos Aires.
Según comunicó el organismo, las autoridades uruguayas a través del Ministerio de Agricultura y Pesca, notificaron la detección de un ave silvestre portadora de la enfermedad.
La institución recordó que las importaciones de productos avícolas provenientes de Argentina se mantienen suspendidas desde agosto del año pasado, cuando se detectó un caso de la enfermedad en esa misma provincia. Asimismo, precisó que el proceso de reapertura del mercado trasandino para productos avícolas, que se desarrollaba en coordinación con Senasa, quedó suspendido.
El SAG llamó a dueños de aves de corral a extremar las medidas de bioseguridad y a notificar al servicio ante cualquier signo clínico compatible con la enfermedad o alza inusuales de mortalidad.