El mensaje de Kast desde Panamá: "Llegó la hora de dejar de administrar el fracaso. Llegó la hora de actuar. Chile está listo para hacerlo"
En su debut en foros multilaterales con otros jefes de Estado regionales, el mandatario electo señaló que “la pobreza se supera con trabajo, crecimiento e inversión” y que “sin seguridad la democracia es una ficción”.
El Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), que se desarrolla en Panamá, fue el escenario en que el Presidente electo, José Antonio Kast, debutó internacionalmente frente a sus pares de la región, compartiendo escenario con algunos mandatarios como los de Brasil, Lula da Silva; Colombia, Gustavo Petro; y Bolivia, Rodrigo Paz; entre otros.
En su exposición, Kast hizo un llamado a la unidad para enfrentar los desafíos en seguridad, economía y migración, y aprovechó de invitar a los mandatarios presentes al cambio de mando del 11 de marzo en Santiago: “Tendremos la posibilidad de tener diálogos que vayan en ayuda de nuestros países”.
El próximo jefe de Estado, quien está acompañado de su futuro canciller Francisco Pérez Mackenna y el próximo ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, entre otros miembros de su gabinete, comenzó su intervención afirmando: “Voy a hablar con franqueza, porque la situación de América Latina no admite eufemismos; nuestra región no ha estado estancada por falta de ideas, ha estado paralizada en muchos lugares por falta de carácter”.
Acusó que durante décadas “hemos acumulado diagnósticos” y sin embargo millones de latinoamericanos “siguen atrapados en la pobreza, la marginalidad, la inseguridad y el miedo”.
Planteó la necesaria “unidad como una obligación institucional, lo que no significa renunciar a lo que uno cree, significa entender el lugar que uno ocupa cuando es Gobierno” porque -dijo- “un Presidente no administra una trinchera, lidera una nación y eso implica una responsabilidad con sus compatriotas”.
Kast puso de ejemplo la reunión que sostuvo la noche de este martes con el Presidente Lula, “con quien he tenido diferencias, pero hablamos de cómo defendemos los intereses de nuestros pueblosy ver cómo, con miradas distintas, podemos construir una cooperación real, porque si a Brasil la va bien a Chile y a toda Latinoamérica le va bien”.
“Eso es tener una visión de Estado y entender que la política no puede seguir siendo un campo de batalla permanente”, enfatizó.
Además, indicó que “América Latina no está condenada al fracaso” y que mientras “seguimos explicando por qué no se puede, otros avanzan, mientras ideologizamos la economía, el empleo desaparece. No hay una conspiración externa que explique esto”.
Kast también abordó la situación migratoria en la región, al indicar que “cuando más de 7 millones de venezolanos han tenido que huir de su país, hemos fallado como región”.
“Quiero ser absolutamente claro: sin seguridad, la democracia es una ficción. Sin seguridad, la libertad es un privilegio de pocos. Sin seguridad, no hay inversión, no hay empleo, no hay futuro”, comentó.
El futuro mandatario señaló que la pobreza no se supera con relatos, sino más bien “con trabajo, con crecimiento, con inversión. América Latina tiene recursos, energía, talento y una posición estratégica única”.
Tras ello destacó que “lo que no tiene es confianza suficiente, confianza en reglas claras. Confianza en Estados que cumplen. Confianza en que producir, invertir y emprender no será castigado”.
Kast señaló que “aún no asumimos el Gobierno en Chile y ya hemos tomado una decisión: no vamos a esperar. No vamos a esperar a que las crisis se agraven. No vamos a esperar consensos imposibles” y sostuvo que desde el primer día estará trabajando con quienes estén dispuestos a hacerse cargo: gobiernos, parlamentarios, líderes de izquierda, de centro o de derecha. Con una sola prioridad, enfatizó: mejorar la vida de las personas.
El Presidente electo instó a evitar que América Latina siga siendo el continente de las oportunidades perdidas y pueda “convertirse en el continente que decidió cambiar su destino. Eso no depende de organismos internacionales. No depende de ciclos económicos. Depende de liderazgo político”.
Concluyó diciendo: “Llegó la hora de dejar de administrar el fracaso. Llegó la hora de dejar de fallar. Llegó la hora de actuar. Chile está listo para hacerlo y espera que la región también lo esté”.