Hace 365 días, a las 15:16 horas del 25 de febrero de 2025, Chile se quedó sin electricidad. El 98,5% de la población del país, desde las regiones de Arica hasta Los Lagos, careció de luz, algunas zonas por más de 10 horas, en lo que fue el blackout más extenso y masivo de la historia.
A un año del evento, el presidente del consejo directivo del Consejo Eléctrico Nacional, Juan Carlos Olmedo, señaló que "hemos participado en una serie de instancias internacionales en que se ha analizado distintos blackouts". Y en Tele 13 Radio dijo que "todos reconocen que el actuar (para) recuperar el sistema fue muy eficiente y bastante rápido".
A su turno, la Asociación de Empresas de Gas Natural (AGN) reflexionó "que el evento fue fiel reflejo de los desafíos crecientes que enfrenta el sistema eléctrico nacional, en un contexto de rápida expansión de energías renovables variables y mayores exigencias operacionales".
Carlos Cortés Simón, presidente del gremio gasífero, sostuvo que "la mayor penetración de generación solar y eólica exige respaldo firme, flexibilidad operativa y capacidad de respuesta ante contingencias. En un sistema eléctrico más complejo y con mayor variabilidad, la seguridad de suministro pasa a ser un elemento estructural, que requiere respaldo suficiente y flexibilidad operativa”.
La Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) ha multado por este evento a Interchile, Transelec, Alfa Transmisión, Engie Energía y CGE, además de a los consejeros del Coordinador Eléctrico Nacional, con multas que suman US$ 33,5 millones. Y aún siguen las indagatoria de la autoridad, por lo que esta cifra puede aumentar.
El papel del gas natural
Según el gremio AGN, más allá del origen puntual del blackout, hay factores estructurales detrás. De acuerdo con la visión de esa entidad, el retiro progresivo del carbón y la ausencia de generación nuclear en la matriz chilena configuran un escenario en el que las fuentes firmes y flexibles cumplen un rol estructural para sostener la estabilidad del sistema eléctrico.
En ese contexto, “el gas natural aporta capacidad de respuesta y disponibilidad operativa, contribuyendo tanto a enfrentar variaciones en la generación renovable como a apoyar procesos de recuperación ante contingencias mayores resguardando por ende la continuidad del suministro para hogares, hospitales, industrias y servicios esenciales”, dijo Cortés.
Según el dirigente gremial, “la mayor penetración de energías renovables variables exige respaldo firme, flexibilidad operativa y capacidad de respuesta ante contingencias. La estabilidad debe gestionarse activamente en un sistema cada vez más exigente”.
Además, a la integración energética regional, particularmente con Argentina y el desarrollo de Vaca Muerta, que ha fortalecido la disponibilidad y flexibilidad del suministro de gas natural hacia Chile. “Esta complementariedad energética refuerza la seguridad de suministro en un sistema eléctrico que enfrenta mayores exigencias operacionales y una alta variabilidad en la generación renovable”, dijo Cortés.
“El 25F dejó una lección clara para el diseño del sistema eléctrico: avanzar en descarbonización exige, al mismo tiempo, seguridad de suministro, respaldo suficiente, flexibilidad operativa e infraestructura energética robusta”, concluyó el presidente del gremio gasífero.