Con US$ 2.500 millones de inversión, el 17 de diciembre del año pasado, el proyecto Volta, de la compañía MAE, obtuvo su Resolución de Calificación Ambiental (RCA), convirtiéndose en el primer proyecto de amoníaco verde a escala industrial en lograr esta autorización clave.
Lejos de sorprenderse por la rapidez en que la iniciativa ingresada en febrero de 2024 obtuvo la luz verde, el gerente general de la compañía, Gonzalo Moyano Gortázar, aseguró a DF que el resultado obtenido se explica "en gran medida en el gran foco y trabajo que hicimos previo al ingreso del Estudio de Impacto Ambiental (EIA)".
Su convicción es clara: "Nuestra compañía no tiene otro proyecto en otras partes del mundo, sino que nuestro foco es desarrollar este proyecto en Mejillones y tenemos una decisión muy firme en torno a eso".
De hecho, la firma no tiene en carpeta otras iniciativas. "Vemos que el desarrollo de una nueva industria requiere un foco muy detenido. Nuestro foco como compañía es estar centrados en un primer proyecto que va a cumplir un rol muy importante que es consolidar, abrir huella en una nueva industria en el norte de Chile. Eso es una tarea desafiante en sí mismo", dijo.
Mientras aún sigue abierto el plazo para que se presenten recursos de reclamación ante el Comité de Ministros, la compañía ya mira los siguientes pasos para el proyecto -que ya está aprobado ambientalmente para sus dos etapas, pero cuya prioridad es avanzar en la primera fase- donde ya están analizando todos los permisos específicos que se requieren considerando además la nueva ley marco de autorizaciones sectoriales.
Con la obtención de la RCA, un elemento muy importante para MAE es la obtención de los contratos de venta de la producción que esperan -adelanta Moyano- poder lograr ojalá durante este año o principios de 2027. Esto, explica el ejecutivo, "nos posibilitaría alcanzar la decisión final de inversión que habilita todo el esfuerzo de financiamiento del proyecto, para así, esperamos, iniciar construcción hacia fines del año 2027 y estar en operaciones hacia fines del año 2029".
Si bien hasta el momento no han firmado contratos con clientes, están en conversaciones que ahora podrían profundizarse y concluir en acuerdos al tener un permiso ambiental bajo el brazo. Para el proyecto es importante apuntar a oportunidades de demanda local teniendo en cuenta la posición estratégica de Mejillones y su cercanía a la actividad minera, pero también en paralelo a la demanda internacional. En este último caso, puntualiza, "estamos en conversaciones con clientes con oportunidades de demanda en Asia y también estamos mirando oportunidades de demanda en Europa".
A juicio de Moyano, "cuando hablamos de hidrógeno verde es una etiqueta bastante grande, pero cuando hablamos de amoníaco hablamos de oportunidades de transición que son bastante más concretas y que creemos que también se están verificando".
Desde esa perspectiva, añade, "este es un proyecto que dentro de la estrategia ha apuntado a diversificar esas oportunidades -de demanda local y también internacional-, lo que permite ampliar estas oportunidades de satisfacer la demanda inicial que está surgiendo respecto del amoníaco".
- ¿Chile sigue estando vigente en el escenario mundial en esta materia?
- Esta es una industria que está ocurriendo, avanzando y hay pruebas de ello. No solamente nuestro proyecto ha obtenido una RCA, hay otro en el norte que produce hidrógeno para la minería y en el sur el proyecto HIF que apunta a combustibles sintéticos. Son muestras de que la industria avanza. En el contexto latinoamericano estos hitos son relevantes y confirman la posición de Chile, avanzando en seguir ejerciendo este rol de liderazgo.
- ¿Pero se avanza lento?
- No lo veo así. Creo que el desarrollo de una nueva industria es algo que requiere avanzar y seguir un recorrido. En esa lógica, creo que estos hitos son señales de que se está avanzando, con señales concretas que muestran un impulso, que muestran que las compañías están avanzando en sus proyectos.
Ahora, como todo proceso de nueva industria y de consolidación, habrá proyectos que se irán madurando y concretando antes que otros, porque cuando uno ve el hidrógeno hay más de un derivado y más de un uso. Por lo tanto, algunos proyectos van a estar apuntando a esas primeras oportunidades y otros estarán esperando otras oportunidades que se vayan concretando.
- El gerente general de TotalEnergies H2 en Chile -firma que impulsa un megaproyecto de US$ 16.000 millones que contempla la producción de amoníaco verde a partir de hidrógeno renovable- reconoció en una entrevista a este medio que, aún siendo muy optimista, hay una probabilidad mayor que el proyecto nunca exista. ¿El escenario está así de abierto?
- En toda nueva industria hay un proceso natural de maduración. No todos los proyectos se van a hacer. En ese sentido, el desarrollo de las energías renovables se desarrolló en forma similar. O sea, no veo que ésta sea una industria que todos los proyectos van a ocurrir al mismo tiempo. Es un desarrollo gradual. De hecho, la misma estrategia nacional de hidrógeno apuntaba a que iban a haber distintos usos, distintos derivados y que esos iban a tener una secuencia de verificación en el tiempo gradual. Creo que, de hecho, eso es lo que está ocurriendo. Los primeros proyectos apuntando a oportunidades específicas son los que están alcanzando un mayor avance.
- Ustedes marcan un buen precedente, pero hay iniciativas relevantes que solicitaron suspender la tramitación ambiental. ¿Es probable que esos proyectos no vean la luz?
- En una evaluación ambiental ocurre que se suspenda la tramitación para que los titulares puedan recopilar y preparar estudios que son requeridos por la autoridad. No es primera vez que ocurre ni es propio de esta industria. En lo macro, no es inusual solicitar suspensiones y ahí desconozco el detalle de cada caso.
- ¿Cómo están viendo las oportunidades de esta incipiente industria de cara al nuevo Gobierno? El presidente electo no fue del todo claro con su apoyo.
- Chile ha tenido un desarrollo de una estrategia nacional de hidrógeno verde que ha trascendido gobiernos. Confiamos que esta mirada de una política de Estado va a continuar. Una vez que se designen las autoridades y el Gobierno asuma, se verá cuáles son las prioridades.
- La próxima administración no tendría intenciones de establecer subsidios o ayudas particulares. ¿Se necesitan ayudas particulares?
- Destacaría de que ha habido una mirada muy coherente como país, que con la Estrategia Nacional de Hidrógeno definió diversos objetivos (...) Como industria, el sector privado y los proyectos están avanzando en sus proyectos y los desafíos a futuro son que esos proyectos obviamente se concreten. Lo principal es que esta mirada de Estado continúe. Creo que lo que comentaba de que los proyectos están alcanzando hitos importantes son muestra de que el país no se está quedando atrás, sino que sigue avanzando y sigue mostrando un liderazgo.
- El problema es que lo haga a tiempo frente a la carrera internacional.
- Coincido y por eso creo que estos avances de los proyectos son muy importantes. Estando aquí en Chile nos perdemos que esos son avances importantes a nivel regional, incluso a nivel global (...) Ahora, hay recorrido por delante, sin lugar a dudas, y confiamos en que la siguiente administración va a seguir esta mirada de largo plazo y de Estado.