Una inusual comunicación envió el ministro de Energía, Álvaro García, al presidente del Coordinador Eléctrico Nacional, Juan Carlos Olmedo, a partir de un oficio del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) en que se solicita un análisis del impacto que podría llegar a tener la actividad del complejo volcánico Laguna del Maule, ubicado en la comuna de San Clemente, en la Región del Maule, en la operación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
La alerta se desató por la alta actividad registrada recientemente en la zona. Desde agosto el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) mantiene una alerta técnica amarilla sobre el complejo. La cuenca del río Maule cuenta con centrales de generación hidroeléctrica que aportan su inyección al sistema. En concreto, la posible zona implicada abarcaría a comunas comprendidas entre las regiones de O'Higgins y Ñuble, siendo la más afectada la Región del Maule.
A partir de dicho oficio, del 21 de noviembre, García indica a Olmedo que se han identificado diversos escenarios potenciales de riesgo que podrían afectar la continuidad operacional de la infraestructura de carácter energética emplazada en dicha zona.
En la misiva, a la que tuvo acceso DF, se da cuenta que se coordinó una reunión entre Senapred, el Ministerio de Energía y el Coordinador para identificar los escenarios de riesgo y también se pidieron los mapas de riesgo para identificar la infraestructura expuesta ante los distintos escenarios ficticios de dispersión.
García solicitó que en la elaboración mensual del Estudio de Seguridad de Abastecimiento que realiza el Coordinador se incorpore al menos la evaluación de dos escenarios ficticios de dispersión y su potencial impacto, mientras se encuentre activa la alerta técnica en nivel amarilla para el complejo volcánico. Uno considerando la indisponibilidad de centrales hidroeléctricas de la cuenca del Maule durante las primeras dos semanas del horizonte de simulación; y el otro con el mismo supuesto pero durante los primeros dos meses.
Fue así que el 28 de noviembre el Coordinador emitió el Estudio de Seguridad de Abastecimiento período noviembre 2025-octubre 2026, concluyendo que, para los dos escenarios requeridos por la cartera liderada por García se prevén condiciones ajustadas en el abastecimiento del SEN, lo que se refleja en un aumento significativo de la generación térmica, en especial la generación en base a combustible diésel, dado que dicha energía se requiere para compensar la ausencia del aporte de generación hidroeléctrica de la cuenca del Maule que suman 1.793,5 MW de capacidad instalada.
Entre las centrales hidroeléctricas que quedarían indisponibles por la actividad volcánica en los casos de estudio son -por ejemplo- Pehuenche con 543,3 MW de potencia total indisponible, Colbún con 474 MW, Los Cóndores con 169,7 MW, Los Cipreses con 105 MW, Machicura con 90 MW, y Curillinque con 84,6 MW.
Así, en caso de que la capacidad de reposición de diésel para generación eléctrica sea de 3.500 m3/día, no existiría riesgo de déficit de energía en el SEN. Sin embargo, "si la reposición es de 1.000 m3/día, se prevé el quiebre del stock de diésel a partir de la segunda semana del horizonte de análisis. Y, en consecuencia, un déficit de energía en el SEN de 305 GWh (2,3% del consumo de noviembre y diciembre) en el caso que la indisponibilidad de las centrales de la cuenca del Maule se extiende por dos meses.
Para gestionar los riesgos de desabastecimiento del sistema frente a la indisponibilidad de las centrales de la cuenca del Maule debido al riesgo del complejo volcánico, se requiere -dice el organismo y se enfatiza luego en la carta de respuesta a García- que las empresas generadoras garanticen disponibilidad de gas natural y adicionalmente contar con contratos de suministro firme de diésel que permitan que el sistema cuente con una capacidad de reposición diaria de 3.500 m3/día.
Asimismo, en el estudio se señala que están analizando la necesidad de incluir escenarios adicionales a los presentados que podrían implicar la afectación a otras instalaciones de transmisión o generación en la zona para determinar medidas de mitigación específicas para garantizar el abastecimiento del sistema.
A modo preliminar, de acuerdo al Coordinador, una eventual interrupción de las faenas de las subestaciones de la zona podría afectar, como máximo, al 9% de los consumos de la Región de O'Higgins, el 13% de los consumos de la Región de Ñuble y el 93% de los consumos de la Región del Maule, sumando un 5,4% del consumo total del SEN.
Según explicó la cartera de Energía a DF al ser consultada, lo que indica el estudio de seguridad de abastecimiento es que, en caso de quedar indisponibles las hidroeléctricas de la cuenca del río Maule, no se evidencia un déficit de suministro en el sistema eléctrico nacional, ya que existe la infraestructura necesaria para reemplazar la inyección que realizan estas centrales.
De todas formas, considerando que las condiciones de operación son dinámicas y van cambiando en el tiempo, el Ministerio sostiene que "se solicitó al Coordinador la evaluación periódica de estos escenarios mientras se encuentre activa la alerta técnica en 'nivel amarilla' para el complejo volcánico Laguna del Maule".
Gobierno publica decreto
Pero hay otras acciones que caminan en un contexto paralelo. En el verano pasado, debido al aumento de la demanda en la zona y la falla prolongada de la central Licantén se implementaron acciones que permitieron asegurar el suministro de los consumos conectados a las subestaciones Villa Prat, Parronal, Hualañé, Licantén y Ranguili, ubicadas en la Región del Maule.
Y justamente este martes el Ministerio de Energía publicó un decreto con medidas preventivas que buscan asegurar el abastecimiento eléctrico para los habitantes de la región del Maule durante esta temporada estival cuya vigencia será hasta el 1 de abril de 2026.
"Esta contingencia da cuenta de la urgente necesidad de avanzar en la construcción de obras que permitan robustecer nuestro sistema de transmisión. Actualmente el proyecto Itahue - Hualqui ya cuenta con la aprobación del Comité de Ministros", enfatizaron.
De acuerdo al documento publicado en el Diario Oficial, entre las diversas medidas señaladas, está que el Coordinador deberá incentivar, coordinar, permitir y facilitar la adquisición de energía a terceros. También se contempla la aceleración de la conexión de proyectos de generación en etapa de desarrollo avanzada y al registro de capacidad de generación adicional. Y que las empresas distribuidoras deberán operar en los niveles más bajos posibles de voltaje dentro de los estándares de calidad de producto para los sistemas de distribución.
Cabe recordar que en enero de este año, el Gobierno publicó un decreto de emergencia para la Región del Maule. Y hace solo dos meses el Coordinador alertó nuevamente que podría ser necesario un racionamiento parcial en la zona.