Estudiando las acciones a seguir se encuentra Tethyan Copper, el joint venture en el que participa Antofagasta Minerals -del grupo Luksic- junto a la canadiense Barrick Gold para desarrollar el proyecto minero Reko Diq en Pakistán, cuya tramitación ya lleva cinco años.
Ayer, Tethyan fue informada sobre el rechazo a la entrega de la licencia minera por parte del gobierno de la provincia pakistaní de Baluchistán, la que fue solicitada en febrero.
Antofagasta Minerals, a través de un comunicado emitido por la vicepresidencia de asuntos corporativos, señaló que tal como lo habían anunciado el 19 de octubre Tethyan respondió a las observaciones hechas por el gobierno de Baluchistán a la solicitud de licencia minera, pues el organismo incrementó las objeciones al proyecto pero rechazó ampliar el plazo para responderlas, “haciendo valer además una Nota de Disputa, bajo los términos del acuerdo de exploración Chagai Hills Joint Venture Agreement, la que otorga un plazo de 120 días para que la empresa y el gobierno puedan resolver sus diferencias”.
La compañía agregó que evalúa las acciones a seguir.
El proyecto
Desde hace cinco años que Antofagasta Minerals y Barrick Gold son socios en Tethyan para explotar el proyecto de oro y cobre Reko Diq, ubicado cerca de la frontera entre Pakistán e Irak y que implica una inversión cercana a
US$ 3.300 millones. Las reservas estimadas son cercanas a las 5.900 toneladas de mineral. Y la firma espera llegar a producir 200 mil toneladas de cobre y 250 mil onzas de oro.
El proyecto que es emblemático para Antofagasta Minerals, pues es su primera incursión fuera de Chile, ha enfrentado más de un problema para su ejecución. Si bien, Reko Diq está en una zona riesgosa tanto el grupo Luksic como Barrick Gold han decidido llevar adelante este proyecto, pues en el mundo ya no existen activos mineros con tan altos recursos. Sin embargo, el camino para consolidar el proyecto ha tenido varios reveses. De hecho, en septiembre pasado la Corte Suprema de Baluchistán falló a favor de Tethyan lo que se suponía allanaba el camino para la entrega de los permisos de explotación minera.
Si bien, el proyecto contempla una inversión de
US$ 3.300 millones, la cifra podría aumentar por el alza de los costos en la producción minera internacional.