El fuerte incremento del precio internacional del cobre no fue suficiente para sostener el desempeño de la Empresa Nacional de Minería (Enami) durante el primer semestre de 2026. La estatal obtuvo utilidades por US$ 13,8 millones, un 18,4% menos que los US$ 16,9 millones registrados en igual período de 2025, reflejando el impacto de menores volúmenes de producción y mayores costos operacionales.
Según el análisis razonado de la compañía, el resultado operacional cayó desde US$ 31,8 millones a US$ 17,1 millones, mientras que el Ebitda disminuyó de US$ 50,4 millones a US$ 46,9 millones. La empresa atribuyó este deterioro principalmente al aumento en el costo de la materia prima procesada y al incremento de los gastos de administración, especialmente en servicios informáticos y contrataciones externas.
Aunque los ingresos por ventas crecieron cerca de 9%, hasta US$ 791,5 millones, impulsados por un precio promedio del cobre de US$ 5,94 por libra -38,3% superior al de un año antes-, el margen bruto retrocedió desde US$ 55,8 millones a US$ 47 millones debido al mayor costo de ventas.
El documento también muestra un deterioro operacional relevante. La producción de cátodos equivalentes cayó 25,8% hasta 17.570 toneladas métricas finas, afectada principalmente por menores entregas desde plantas de terceros, entre ellas Ventanas y Cerro Negro, además del término de operaciones en Barriles. Las ventas físicas de cátodos retrocedieron 34,7%, mientras que las de oro y plata disminuyeron 30,7% y 15,4%, respectivamente.
Pese a ello, Enami logró mejorar su resultado no operacional gracias al ingreso de dividendos extraordinarios y a efectos favorables de tipo de cambio y reajustes, lo que permitió que el resultado antes de impuestos aumentara respecto de 2025.
En materia financiera, la empresa destacó que reestructuró parte de su deuda, trasladando obligaciones desde el corto al largo plazo, lo que redujo significativamente sus pasivos corrientes. Además, recordó que durante el semestre recibió una capitalización por US$ 12 millones por parte del Estado y que continúa ejecutando medidas para fortalecer su liquidez, entre ellas la venta de inventarios de baja rotación y mejoras en la producción de sus plantas.
En paralelo, la minera estatal destacó el avance de sus proyectos estratégicos, particularmente la asociación con Rio Tinto para desarrollar Salares Altoandinos, iniciativa estimada en unos US$ 3.000 millones que, según la empresa, constituye un hito para su viabilidad financiera de mediano y largo plazo. También resaltó el progreso del proyecto de modernización de la Fundición Hernán Videla Lira, actualmente en búsqueda de financiamiento.