Uber registró su primera vez con más de 200 millones de usuarios activos a fines de 2025, pero el salto en crecimiento tuvo un costo para las utilidades, profundizando la inquietud de los inversionistas sobre el impacto de los robotaxis en su negocio.
La compañía de transporte informó este miércoles utilidades del cuarto trimestre por debajo de lo esperado y entregó una proyección que pareció decepcionar a los inversionistas, pese a reportar sólidas reservas (“bookings”) y un panorama confiado de crecimiento de ingresos para el primer trimestre de 2026.
El grupo de ride-hailing dijo que las ganancias operacionales del último trimestre fueron de US$ 1.770 millones, un alza de 130% interanual, pero por debajo de las expectativas de analistas de US$ 1.850 millones.
Las acciones de Uber llegaron a caer hasta 10% en el las operaciones antes de la apertura tras la publicación de los resultados. El papel ya había bajado más de 20% desde el máximo histórico de septiembre, en medio de temores por la expansión de servicios de taxis sin conductor por parte de rivales en todo el mundo.
A esta hora, el papel retrocede 4,2%, lo que se traduce en un recorte de parte de las pérdidas luego de que el CEO de Uber, Dara Khosrowshahi, asegurara en una conferencia con analistas que sus márgenes en viajes operados con vehículos autónomos serían “muy similares a los de otros productos”.
“En los acuerdos que estamos cerrando hoy con distintos socios de AV, a escala vamos a tener una economía saludable con las tarifas actuales que pagan los consumidores”, dijo Khosrowshahi.
Uber señaló que el número de personas que usan sus aplicaciones de transporte y reparto de comida subió 18% interanual, hasta 202 millones, en los últimos meses de 2025, que suele ser su trimestre más fuerte. La empresa alcanzó 100 millones de usuarios mensuales en 2019 y llegó a este nuevo hito antes de lo que anticipaban los analistas.
“Muy pocas compañías pueden generar este nivel de crecimiento a esta escala”, dijo Khosrowshahi. “Y aun así, pese a nuestro tamaño, seguimos en etapas tempranas de adquisición de clientes, que continúa siendo el principal motor de nuestro crecimiento”.
Robotaxis
Esa escala y su larga experiencia coordinando conductores y pasajeros dejarían a Uber bien posicionada para el crecimiento acelerado de los robotaxis, sostuvo, aunque reconoció que “es evidente que los inversionistas siguen teniendo preguntas” sobre cómo eso afectará el resultado final.
Uber trabaja con compañías de robotaxis como Waymo (de Alphabet), Baidu (China) y la startup británica Wayve. La semana pasada, además, realizó una inversión de US$ 500 millones en la canadiense Waabi.
Khosrowshahi dijo que el avance en vehículos autónomos “no será una línea recta”, pero insistió en su optimismo sobre la estrategia, incluidos planes para desplegar servicios en ciudades como San Francisco durante los próximos 12 meses. Añadió que, a nivel global, los robotaxis representan hoy apenas 0,1% de todos los viajes de “rideshare”.
Mientras el mercado debate si los robotaxis serán un impulso o una carga para Uber, su negocio actual se ha acelerado tras un periodo de crecimiento más débil.
Las reservas brutas de Uber en el cuarto trimestre -una medida del gasto total de los clientes en todas sus unidades- superaron las estimaciones y totalizaron US$ 54.100 millones.
La empresa afirmó que espera que las reservas en EEUU se aceleren este año por un “entorno de precios más saludable”, a medida que se han moderado presiones previas por el alza de costos de seguros, que se traspasaron a los consumidores vía tarifas más altas.
Sin embargo, Uber proyectó utilidades ajustadas para el primer trimestre de 2026 entre US$ 2.370 millones y US$ 2.470 millones. El consenso apuntaba a US$ 2.440 millones, según estimaciones de Visible Alpha.
La ganancia neta del cuarto trimestre fue de US$ 296 millones, afectada por un “viento en contra” de US$ 1.600 millones asociado a sus distintas participaciones accionarias.
Uber ha invertido en varias compañías listadas cuyas acciones retrocedieron el año pasado, como la fabricante de autos eléctricos Lucid, la app asiática de delivery y transporte Grab y la desarrolladora de vehículos autónomos Aurora. En el último año también cerró más de una docena de asociaciones y acuerdos de inversión con empresas de AV.
El CFO de Uber, Prashanth Mahendra-Rajah, dijo que la cifra de utilidad neta “seguirá mostrando oscilaciones” trimestre a trimestre debido al desempeño de sus inversiones.
Khosrowshahi sostuvo que la empresa está bien posicionada para un mercado de robotaxis “de varios billones de dólares” y que tiene un “camino claro para convertirse en el mayor facilitador de viajes (AV) del mundo”.
Pero analistas advertían antes del reporte que la compañía enfrenta una posible disrupción por parte de operadores de robotaxis.
Waymo, que esta semana cerró una nueva ronda de financiamiento por US$ 16 mil millones que la valora en US$ 126 mil millones, se asocia con Uber en mercados secundarios, pero ha optado por operar por cuenta propia en ciudades clave como San Francisco y Londres. Tesla de Elon Musk y Zoox de Amazon también han avanzado con sus propias redes, en lugar de integrarse al “marketplace” de Uber.
“Si bien sus negocios centrales siguen saludables, el riesgo de titulares ligados a AV continúa impulsando la volatilidad”, dijo Doug Anmuth, analista de JPMorgan.
Uber también informó el miércoles que Mahendra-Rajah dejará su cargo a fines de este mes. Será reemplazado por Balaji Krishnamurthy, quien anteriormente lideraba relaciones con inversionistas.