Cuando los mercados móviles comenzaron a madurar, con altos niveles de penetración de internet móvil y avances en nuevas tecnologías -como el 4G y el 5G-, los operadores se empezaron a plantear la posibilidad de apagar sus redes más antiguas: el 2G y el 3G.
A la fecha, el 2G es la única red que han ido apagando los operadores del país, pero el apagado del 3G ya es una idea que está sobre la mesa.
Las redes 2G (segunda generación) y 3G (tercera generación) fueron fundamentales en su tiempo: la 2G permitió las primeras llamadas digitales y el envío de SMS, mientras que la 3G trajo la conectividad a internet desde dispositivos móviles, lo que trajo el auge de los smartphones.
Hoy, con la llegada del 4G y 5G, estas redes han ido quedado atrás, tanto por su capacidad limitada como por el alto costo de mantenimiento, por lo que el cierre de las tecnologías obsoletas busca liberar espectro radioeléctrico -que es un recurso limitado y esencial- para mejorar la calidad y cobertura de las nuevas redes móviles.
Fin de una era
Mientras más moderna la tecnología, más datos transmite y más eficiente es, por lo que -a juicio de fuentes de la industria- “hace todo el sentido del mundo ir apagando las tecnologías más antiguas que son más ineficientes”.
De hecho, en la última década, operadores líderes en países europeos, Asia y EEUU ya han ido apagando progresivamente estas tecnologías. En el caso de Chile, Entel ha sido uno de los operadores promotores en ir apagando las redes obsoletas.
Fue a mediados de 2024 cuando dicha compañía comenzó a apagar su red de 2G para optimizar el uso de su espectro. Sin embargo, la empresa quiere ir aún más allá.
Así lo dieron a conocer desde la industria de GPS y telemetría, quienes solicitaron reunirse con el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya para transparentarle su preocupación.
“Hemos sido notificados por la empresa de telecomunicaciones Entel acerca del apagado programado de la red 3G a partir de enero de 2026”, notificaron los gerentes generales de Rastreosat y Sicom Chile, Eduardo Tastets y Alan Schweitzer, a Subtel por medio de la Ley de lobby.
Y es que, para esta industria -según detallaron-, “este anuncio se suma al reciente apagado de la red 2G, medida que ya generó efectos significativos en nuestras operaciones y en la continuidad de servicio que brindamos a decenas de miles de clientes en todo Chile”.
“La descontinuación de 3G obliga a reemplazar una gran cantidad de dispositivos actualmente instalados en terreno, lo que implica: interrumpir operaciones y detener vehículos en empresas de transporte, minería, logística, salud, servicios públicos y otras actividades esenciales (...) riesgos operacionales para nuestros clientes, quienes dependen de nuestros sistemas para la seguridad y continuidad de sus operaciones”, agregaron. Así, solicitaron a Subtel “interceder para postergar el apagado de la red 3G por al menos dos años”.
Refarming
Consultado Entel por el tema, afirmaron que no buscan apagar la red en lo inmediato, si no que hacer un refarming.
En palabras de la gerente de Regulación para Chile de Entel, Catalina Achermann, “el refarming es un proceso de actualización tecnológica que consiste en la administración eficiente y reutilización de las bandas de frecuencia para optimizar las redes”.
Dicho esto, explicó que “en nuestro caso, el refarming no implica un apagado de red, sino una evolución tecnológica, diseñada para gestionar el espectro de manera más eficiente y elevar la calidad de servicio para nuestros clientes”.
En simple, Entel tiene 3G en las bandas 900 MHz y 1900 MHz, pero en este caso no apagaría las dos si no que sólo ajustaría la de 1900 MHz para potenciar el alcance de tecnologías avanzadas como 4G y, próximamente, 5G.
En ese sentido, la gerente de Regulación sostuvo que “para garantizar la conectividad, mantendremos la tecnología 3G en la banda de 900 MHz, la cual ofrece una capacidad de propagación superior a la de 1900 MHz”.
Cabe destacar que este recambio de Entel está programado para el primer semestre de este año, y -a juicio de la telco- “es esencial para soportar el crecimiento exponencial en el consumo de datos”.
Además, la firma ligada a los grupos Matte y Hurtado Vicuña aseguró que “el refarming no será perceptible para nuestros clientes B2C -seguirán operando de manera normal y con una mejor experiencia-, por otro lado, estamos trabajando de la mano de nuestros clientes B2B acompañándolos y asesorándolos durante el proceso de renovación tecnológica, con un plan de mitigación que se revisa caso a caso, y que contempla diversas medidas para mantener la continuidad del servicio”.