Las acciones petroleras estadounidenses subieron en las operaciones previas a la apertura del mercado el lunes, después de que el presidente Donald Trump se comprometiera a reactivar el sector energético venezolano tras la captura de Nicolás Maduro durante el fin de semana.
Chevron Corp., la única gran petrolera estadounidense que opera actualmente en el país sudamericano, con un permiso especial de EEUU, avanzó hasta un 10%.
ConocoPhillips y Exxon Mobil Corp. también subieron. Las tres mayores compañías de servicios petroleros —Halliburton Co., SLB Ltd y Baker Hughes Co.— subieron más del 9%.
Trump afirmó que las compañías petroleras estadounidenses invertirán miles de millones de dólares para reconstruir la deteriorada infraestructura energética de Venezuela y restaurar el sector petrolero del país a su antigua gloria.
Chevron, que permaneció en Venezuela tras la confiscación de activos petroleros extranjeros a principios de siglo, es la mejor posicionada entre los gigantes petroleros mundiales para beneficiarse de inmediato de un mayor acceso de Estados Unidos a las mayores reservas de crudo del mundo.
El detalle por empresa
ConocoPhillips tiene derecho a más de US$ 8.000 millones por parte de Venezuela y a Exxon todavía se le deben alrededor de US$ 1.000 millones, derivados de la nacionalización de activos, según han dictaminado árbitros internacionales.
"Haremos que nuestras grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, reparen la infraestructura petrolera, que está gravemente dañada, y empiecen a generar ingresos para el país", declaró Trump el sábado.
Venezuela produce un crudo pesado clave para muchas refinerías estadounidenses a lo largo de la Costa del Golfo. Las acciones de las empresas canadienses de arenas petrolíferas, que también producen crudo pesado, cayeron el lunes, incluyendo a Canadian Natural Resources Ltd., Cenovus Energy Inc. y Suncor Energy Inc.
Una reactivación completa de la industria petrolera del país podría llevar muchos años y costar más de US$ 100.000 millones, según Francisco Monaldi, director de política energética latinoamericana del Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad Rice.
Años de corrupción, falta de inversión, incendios y robos han dejado la infraestructura petrolera del país en ruinas, y las sanciones estadounidenses han aislado aún más al país. El principal comprador de su crudo ha sido China.
Chevron produce alrededor del 20% del petróleo del país bajo una exención de sanciones y envía el crudo a refinerías estadounidenses. La compañía ha estado enviando petróleo desde Venezuela incluso cuando la administración de Trump implementó un bloqueo marítimo parcial.
“Chevron sigue centrada en la seguridad y el bienestar de nuestros empleados, así como en la integridad de nuestros activos”, declaró un portavoz de Chevron en un comunicado el lunes. “Seguimos operando sin interrupciones y en pleno cumplimiento de todas las leyes y regulaciones pertinentes”. El único cambio respecto a lo que Chevron había dicho previamente durante el fin de semana fue la adición del término “sin interrupciones”.
No está claro hasta qué punto las compañías petroleras globales están dispuestas a invertir sumas sustanciales de dinero en un país gobernado por un gobierno temporal respaldado por Estados Unidos sin normas legales y fiscales establecidas.
ConocoPhillips declaró este fin de semana que es prematuro especular sobre futuras actividades comerciales. En 2024, la compañía con sede en Houston, que en su momento dominó la producción en Venezuela, recibió una serie de licencias del gobierno estadounidense que la posicionaron mejor para recuperar parte o la totalidad de las pérdidas derivadas de las confiscaciones de activos en el país.
Exxon consideraría cualquier oportunidad potencial en Venezuela, pero sería cauteloso porque sus activos allí han sido expropiados en el pasado, declaró su director ejecutivo, Darren Woods, en una entrevista en noviembre.
Analistas y operadores afirman que podría tomar años reparar por completo la infraestructura crítica y permitir que el petróleo fluya libremente desde Venezuela, que actualmente aporta menos del 1% del suministro mundial, a pesar de poseer las mayores reservas del mundo.
La italiana Eni SpA y la española Repsol SA, que también operan en Venezuela, subieron en las primeras operaciones europeas. Etablissements Maurel & Prom SA, una petrolera francesa con intereses en Venezuela, subió hasta un 14%.
A pesar de los ataques estadounidenses del sábado, la infraestructura petrolera venezolana —incluidos el puerto de José, la refinería de Amuay y las principales zonas productoras de la Faja del Orinoco— no se vio afectada, según personas familiarizadas con el asunto.