Las ganancias que experimentó el precio del petróleo durante la guerra se han esfumado a medida que Estados Unidos e Irán logran avances en las conversaciones de paz y más petroleros transitan abiertamente por el estrecho de Ormuz, lo que alivia los temores de una escasez de suministro.
Este miércoles el crudo Brent cerró por debajo de los US$ 73,74 por barril, su nivel más bajo desde el inicio de la guerra. Mientras que el WTI cayó hasta US$ 70 e incluso se ubicó bajo ese umbral durante buena parte de la sesión.
“El precio del petróleo está cayendo drásticamente a medida que el estrecho de Ormuz permanece abierto y los operadores comienzan a centrarse en la OPEP, incluido Irán, que podría alcanzar su máxima producción”, declaró Jay Hatfield, director ejecutivo de Infrastructure Capital Management.
“Prevemos que el WTI podría caer por debajo de los US$ 60 en los próximos dos meses, a medida que aumente la producción y se recuperen las reservas”.

Creciente tránsito
El buen ánimo de los mercados petroleros se ve reforzado por el creciente tránsito a través del estrecho de Ormuz. Este miércoles, la Agencia Internacional de Energía (AIE) estimó que Emiratos Árabes Unidos está exportando crudo a cerca del 85% de los niveles previos al conflicto.
Se sumó a este escenario la votación del martes en la tarde del Senado de EEUU, controlado por los republicanos, que aprobó el poner fin a la guerra contra Irán, medida simbólica que da cuenta de que la administración de Donald Trump carece de apoyo interno para un nuevo esfuerzo bélico.