Los mayores bancos de Estados Unidos aprobaron el test de estrés anual de la Reserva Federal (Fed), allanando el camino para que las entidades aumenten sus programas de recompra de acciones y el pago de dividendos.
La prueba busca medir cómo resistirían los bancos de Wall Street ante un shock hipotético en el sistema financiero. A diferencia de otros años, los resultados de 2026 no tendrán impacto en los requerimientos de capital, mientras la Fed continúa revisando el mecanismo para hacerlo más favorable a las entidades.
Como resultado de esa decisión, “no existe expectativa de que las firmas retrasen hasta una fecha determinada la divulgación pública de sus acciones de capital planificadas hasta el tercer trimestre de 2027”, señaló la Fed en un comunicado publicado este miércoles.
La prueba de este año evaluó cómo 32 grandes prestamistas soportarían un severo shock global, con tensiones elevadas tanto en los mercados inmobiliarios comerciales y residenciales como en los mercados de deuda corporativa.
El escenario hipotético contempló una profunda recesión global, con una caída de 39% en los precios de los bienes raíces comerciales y de 30% en los precios de las viviendas. Asimismo, consideraba una tasa de desempleo en 10%, mientras que la actividad económica se contrajo en una magnitud similar.
“A pesar de absorber más de US$ 708 mil millones en pérdidas totales por créditos bajo el escenario hipotético de este año, el capital disminuyó solo 1,6 punto porcentual en términos agregados, manteniéndose por encima de los requerimientos mínimos de capital”, indicó el regulador.
La Fed destacó tres factores principales que influyeron en los resultados del test de 2026 en comparación con el año anterior. Las disminuciones proyectadas del capital respondieron a mayores pérdidas crediticias debido al aumento de los saldos de préstamos y a una mayor severidad de algunas variables del escenario. También incidieron menores ganancias no realizadas proyectadas en las carteras de valores de los bancos, debido a descensos hipotéticos más acotados en las tasas de interés asociadas al escenario.
Asimismo, el organismo indicó que el capital proyectado aumentó gracias a mayores ingresos por intereses derivados del desempeño financiero reciente de los bancos y a caídas hipotéticas menos pronunciadas de las tasas de interés durante el escenario evaluado.
“Los resultados de hoy subrayan la fortaleza del sistema bancario”, afirmó en un comunicado Michelle Bowman, principal supervisora bancaria de la Fed.
En los últimos años, los bancos de Wall Street han aprobado sistemáticamente la prueba, lo que les ha permitido devolver miles de millones de dólares a los inversionistas.
JPMorgan Chase, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs Group y Morgan Stanley aumentaron sus dividendos tras superar el examen en 2025.