Las empresas petroleras que se asoman para reordenar la industria del crudo venezolano
Tras el arresto de Nicolás Maduro, el mandatario estadounidense, Donald Trump, anunció que tomaría el control de las reservas petroleras del país, lo que abre la puerta al interés de multinacionales del sector. Hoy solo opera Chevron.
“Vamos a hacer que nuestras enormes compañías petroleras de Estados Unidos -las más grandes del mundo- entren, gasten miles de millones de dólares”, dijo el mandatario estadounidense Donald Trump en una rueda de prensa el sábado tras la captura del Presidente venezolano Nicolás Maduro.
Según consignó Reuters, funcionarios de la Casa Blanca mantuvieron reuniones con ejecutivos petroleros estadounidenses las últimas semanas para que regresen con sus inversiones al país del Caribe con intención de revivir la industria petrolera si querían una compensación por los activos expropiados hace dos décadas bajo la administración de Hugo Chávez.
En esa misma línea el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo durante una entrevista con ABC que espera que las gigantes petroleras estén ansiosas por la oportunidad de perforar en busca del crudo pesado de Venezuela, que es clave para las refinerías en la costa del Golfo de Estados Unidos.
"No he hablado con compañías petroleras estadounidenses en los últimos días, pero estamos bastante seguros de que habrá un gran interés", dijo Rubio. "Creo que habrá una enorme demanda e interés por parte de la industria privada si se le da el espacio para hacerlo".
Si bien Venezuela posee una de la mayores reservas del mundo –hasta siete veces más grande que las de EEUU–, no es un gran productor, representando alrededor del 1% de la producción mundial diaria de petróleo, con menos de 1 millón de barriles diarios. La extracción se contrajo significativamente desde que Washington amplió las sanciones e interceptó las exportaciones de crudo.
De los grandes ganadores, Chevron lidera la lista. La compañía estadounidense emplea a unas 3 mil personas en Venezuela y opera con una licencia especial que le permite exportar crudo pesado a las refinerías de la Costa del Golfo de Estados Unidos, llegando a una producción de 20% del país. Los analistas prevén que podría ser la mejor posicionada entre los gigantes petroleros mundiales para beneficiarse de inmediato del acceso que EEUU podría tener al oro negro.
La compañía declaró en un comunicado que prioriza la seguridad y el bienestar de sus empleados y la integridad de sus activos en Venezuela. "Seguimos operando en pleno cumplimiento de todas las leyes y regulaciones pertinentes", declaró la compañía.
La única productora estadounidense con presencia en el país subía hasta 6,1% en las primeras operaciones del día.
Las otras dos estadounidenses que estarían mejor posicionadas son Exxon y ConocoPhillips, según analistas.
Tras su salida de Venezuela hace más de una década –y una demanda de arbitraje para recuperar US$ 1.650 millones– la estadounidense ExxonMobil no ha hecho declaraciones oficiales sobre volver al país, pero anteriormente señaló que consideraría invertir en Venezuela bajo las condiciones adecuadas.
“No lo incluiría ni lo eliminaría de la lista", dijo el presidente ejecutivo de la compañía en noviembre.
Los papeles de ExxonMobil anotaban un alza de 3,1% este lunes en sus primeras operaciones.
ConocoPhillips afirmó estar monitoreando la situación en Venezuela y sus posibles implicaciones para el suministro energético. Sin embargo, la empresa declaró a Reuters que sería prematuro especular sobre futuras actividades comerciales o de inversión.
La compañía, que ganó un arbitraje de US$ 8.400 millones por la expropiación de sus activos venezolanos, dijo que continuaría con los esfuerzos para cobrar su laudo y que era “prematuro” especular sobre actividades futuras.
Los títulos de la firma estadounidense subían 5,7%, en línea con el aumento del resto de las gigantes petroleras.
En tanto, este lunes se conoció que el exdirector de operaciones latinoamericana de Chevron, Ali Moshiri, está recaudando cerca de US$ 2 mil millones para proyectos petroleros venezolanos, según informó Financial Times. Moshiri dijo que su fondo Amos Global Energy Managment había identificado múltiples activos venezolanos y estaba en conversaciones con inversionistas institucionales sobre un posibles inyección privada para impulsar la inversión.
“Hemos estado anticipando este avance por un tiempo y nuestro memorando de colocación privada de US$ 2 mil millones está listo para entrar en vigencia con varios objetivos de inversión identificados”, dijo en una entrevista.
La última vez que un país tuvo que abrir sus reservas fue en 2009 en Irak, cuando las subastas de yacimientos provocaron ofertas millonarias luego de seis años de la invasión de EEUU.
Amos Global Energy Managment pretende adquirir entre 20 mil y 50 mil barriles diarios de producción de petróleo y 500 mil barriles de reservas de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa). El fondo estima una salida en un plazo de cinco a siete años y una rentabilidad de la inversión de dos veces y media.
Harold Hamm, el multimillonario estadounidense y destacado donante de Trump, dijo a Financial Times que su compañía Continental Resources consideraría invertir en Venezuela bajo las circunstancias adecuadas.
“Si bien no tenemos planes inmediatos con respecto a Venezuela, creemos que el país tiene un potencial de recursos significativo y con una mejor estabilidad regulatoria y gubernamental definitivamente consideraríamos inversiones futuras”, dijo Hamm.
Pese al desempeño bursátil y el interés que ha despertado entre los inverisonistas, los expertos advirtieron que cualquier recuperación significativa probablemente tomaría tiempo, dada la incertidumbre política, el deterioro de la infraestructura y años de subinversión.