Francia
trabaja en la idea alemana de implicar al sector privado en el mecanismo
de salvamento financiero en caso de crisis, pero pone una serie de
condiciones, y en particular que esa implicación se aplique "caso por
caso".
La ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde,
explicó que a partir del proyecto alemán, quieren introducir "un
cierto número de principios", en particular que en caso que el sector
privado intervenga en el mecanismo de financiación, "no debe aplicarse
más que caso por caso".
Lagarde, que comparecía ante una
comisión de investigación sobre los mecanismos de especulación de la
Asamblea Nacional, anticipaba la posición de su país que el presidente
francés, Nicolas Sarkozy, debe tratar hoy mismo en una conversación
telefónica con la canciller alemana, Angela Merkel.
Ayer,
también en París, fue el presidente del Bundesbank, Axel Weber, el que
estuvo hablando de esa misma cuestión ante un auditorio francés en el
que señaló que si el fondo de 750.000 millones de euros diseñado por la
Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional no fuera suficiente
"los países europeos harán lo necesario y aumentarán su compromiso".
Con ese mensaje, citado hoy por "Les Echos", Weber quiso dejar claro
que "la especulación contra el euro no ganará", después de haber
recordado que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera se montó "con
improvisación" porque en plena crisis no se pudo hacer de otra forma.
El "número uno" del Bundesbank y candidato a suceder a Jean-Claude
Trichet al frente del Banco Central Europeo (BCE) constató que "los
mercados siguen siendo escépticos" porque "nuestra reacción fue
demasiado lenta", y por eso se pronunció por acelerar la marcha para
establecer un mecanismo permanente de resolución de crisis.
A
su juicio, ese mecanismo debe incluir un primer módulo que garantice la
financiación de un país en dificultades condicionada a que ponga en
marcha planes de ajuste presupuestario y un segundo para que los
acreedores "asuman sus responsabilidades", de forma que la carga no
recaiga únicamente en el contribuyente, sino también en el sector
privado.
Weber, que dio un visto bueno implícito a los planes
de ajuste que han presentado Grecia e Irlanda para acogerse al
dispositivo europeo de salvamento, señaló que España no está en la misma
situación y no necesita recurrir a él.
"Antes de la crisis,
España tenía un endeudamiento inferior a los de Alemania y Francia",
recordó Weber, antes de concluir es "este país tiene una industria
fuerte".