El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, enfrentó críticas tanto de aliados como de opositores después de no concretar sus amenazas de bombardear objetivos de Hezbolá en Beirut, tras una fuerte presión del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Netanyahu señaló la mañana del lunes que había ordenado al Ejército bombardear objetivos en la capital libanesa en represalia por ataques con drones de Hezbolá contra el norte de Israel, aumentando aún más la tensión sobre un alto el fuego cada vez más deteriorado entre ambas partes, anunciado por Trump en abril.
Pero tras una llamada entre Trump y Netanyahu la noche del lunes, durante la cual el Presidente estadounidense afirmó que exigió a Israel abandonar los planes para una “gran incursión”, el Ejército israelí no ejecutó las amenazas de Netanyahu. Posteriormente, Trump aseguró que Netanyahu había “hecho regresar a sus tropas”.
Hezbolá "acordó dejar de disparar contra Israel y sus soldados. Del mismo modo, Israel acordó dejar de disparar contra ellos”, escribió Trump en su plataforma Truth Social. “Veamos cuánto dura eso. Esperemos que sea para la ETERNIDAD”.
Los precios del petróleo caen este martes ante las expectativas de una desescalada de las hostilidades. El Brent, referencia internacional, baja 1,4% hasta US$ 93,70 por barril. Los precios del petróleo en Estados Unidos también retroceden 1,4%, hasta US$ 90,90 por barril.
El cambio de posición de Netanyahu —que se produjo en medio de una creciente frustración en Israel por el fracaso en neutralizar a Hezbolá, mientras las encuestas sugieren que la mayoría de los israelíes favorece una acción más agresiva contra el grupo militante— generó críticas desde todo el espectro político.
Naftali Bennett, exprimer ministro de derecha y considerado ampliamente como uno de los principales rivales de Netanyahu en las próximas elecciones israelíes, lo acusó de “perder el control sobre la soberanía israelí”.
Yair Lapid, líder del principal partido opositor, Yesh Atid, criticó a Netanyahu por encabezar un “Estado vasallo”, mientras que Gadi Eisenkot, líder del partido de centro Yashar, escribió en X: “Nunca ha habido un primer ministro en Israel que aceptara una exigencia tan humillante”.
También hubo críticas dentro de las filas de la coalición de extrema derecha de Netanyahu. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, lo instó a ignorar las demandas de Trump e intensificar la campaña contra Hizbulá.
“Usted dijo que un primer ministro fuerte le dice al Presidente de Estados Unidos ‘sí’ cuando es posible y ‘no’ cuando es necesario. Este es el momento de decirle a nuestro amigo, el Presidente Trump, ‘no’”, escribió Ben-Gvir en X.
“Ahora es el momento de hacer lo que se requiere y es necesario para golpear a Hizbulá, liberar las manos de nuestros combatientes y restablecer la seguridad en el norte”, agregó.
Presiones de Irán
La intervención de Trump se produjo después de que medios estatales iraníes informaran el lunes que Teherán suspendía las negociaciones con Estados Unidos para extender un alto el fuego separado entre Washington e Irán, debido a la intensificación de las campañas israelíes en Líbano y Gaza.
Irán ha insistido reiteradamente en que solo aceptará una extensión de su alto el fuego con EEUU si el acuerdo también incluye una tregua entre Israel y Hezbolá, el principal aliado regional de Teherán.
Los últimos días han registrado los combates más intensos entre Israel y Hezbolá desde que Estados Unidos anunció el 16 de abril un alto el fuego nominal entre ambas partes.
Durante la última semana, el Ejército israelí ha avanzado más profundamente en territorio libanés, declaró gran parte del sur de su vecino como “zona de combate” y ordenó a cientos de miles de civiles libaneses abandonar sus hogares.
Mientras tanto, Hezbolá ha lanzado repetidas oleadas de cohetes y drones contra Israel, lo que llevó a las autoridades israelíes a restringir las actividades educativas y las reuniones en las comunidades del norte del país.
Israel realizó múltiples ataques aéreos contra el sur de Líbano la mañana del martes, incluidos bombardeos sobre las localidades de Jebchit y Ansar, según informó la agencia estatal de noticias libanesa.
La Defensa Civil estatal de Líbano señaló el martes por la mañana que un ataque aéreo israelí impactó directamente su centro en la localidad de Kfar Sir, en el distrito de Nabatieh, provocando daños en el edificio.
Por su parte, Hezbolá no se atribuyó ataques contra territorio israelí desde el anuncio de Trump, aunque sí informó que atacó a fuerzas israelíes que intentaban avanzar hacia la localidad libanesa de Hadatha la noche del lunes.
En publicaciones posteriores sobre su intervención en Líbano, Trump afirmó que las conversaciones con Irán “continúan a un ritmo acelerado”. Más tarde dijo a ABC News que creía que lograría un acuerdo con Teherán para extender el alto el fuego y reabrir el estrecho de Ormuz “durante la próxima semana”.