La UE debe implementar sin cambios su acuerdo comercial con Estados Unidos o arriesga perder el acceso “favorable” a los envíos de gas natural licuado (GNL) de exportadores estadounidenses, advirtió el embajador de Donald Trump ante el bloque.
La ratificación por parte de la UE del acuerdo alcanzado el año pasado entre el Presidente estadounidense y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se ha retrasado por varios temas, entre ellos las amenazas de Trump de invadir Groenlandia.
Está previsto que el Parlamento Europeo vote este jueves sobre el pacto, que incluye un compromiso para que la UE compre US$ 750 mil millones en energía estadounidense hacia 2028, incluyendo GNL, petróleo y tecnologías nucleares civiles.
Andrew Puzder, embajador de Estados Unidos ante la UE, dijo a Financial Times que el componente energético del acuerdo comercial, firmado en el resort de golf Turnberry de Trump en Escocia, corría riesgo si el bloque intentaba modificar cualquiera de los otros términos.
“No sé qué va a pasar con respecto a la energía si no avanzan con el acuerdo”, afirmó Puzder. “Si Turnberry no se implementa, quiero decir, volvemos al punto de partida. No estoy seguro de hacia dónde vamos”.
“Creo que Estados Unidos seguirá queriendo hacer negocios con Europa, pero quizá los términos ya no sean tan favorables. El entorno ciertamente no será tan favorable. Y... hay otros compradores ahí afuera”.
Cualquier cambio al acuerdo energético entre la UE y EEUU llegaría en un momento en que se intensifica la competencia global por cargamentos de GNL provenientes de proveedores fuera del Golfo. Qatar, que produce una quinta parte del GNL mundial, tuvo que detener sus exportaciones después de que Irán bloqueara el estrecho de Ormuz. Los ataques de la semana pasada contra el enorme complejo de Ras Laffan en Qatar han elevado los temores de que el suministro global siga ajustado por un tiempo.
Aunque solo alrededor del 10% del GNL que atravesaba el estrecho de Ormuz antes de la guerra se dirigía a Europa, el continente es vulnerable a la competencia global por suministros debido a su dependencia de las importaciones de gas. Algunos Estados miembros de la UE, como Italia, obtenían hasta un tercio de su GNL desde Qatar.
Presión energética y nuevas trabas regulatorias
“Personalmente... pensé que los europeos debieron haberse comprometido a comprar US$ 1 billón en energía, porque no era solo una promesa de que comprarían esa energía, era un compromiso de que nosotros se la venderíamos”, agregó Puzder.
“Si (los Estados miembros de la UE) van a sobrevivir económicamente, necesitan energía, y nosotros podemos suministrársela”, dijo Puzder. “Nos gustaría tener el tipo de relación en que se nos incentive a hacerlo”.
Puzder también dijo que una norma de la UE que exige que los exportadores al bloque declaren sus emisiones de metano antes del 1 de enero debería modificarse, porque sería imposible para la mayoría de los productores estadounidenses cumplirla.
La Comisión Europea ha prometido garantizar que la regulación sobre metano no perjudique las importaciones.
Puzder dijo que era “optimista” respecto de que la norma será modificada porque “tiene el potencial de elevar los costos del combustible, y Europa se dará cuenta de que necesita reducir algunas de estas barreras comerciales”.
Bajo el acuerdo alcanzado en Turnberry el año pasado, se aplicó un arancel de 15% a la mayoría de las exportaciones de la UE, mientras que el bloque acordó reducir a cero sus propios gravámenes sobre bienes industriales estadounidenses y algunos productos agrícolas.
Pero después de que la Corte Suprema de EEUU anulara los aranceles impuestos por Trump, el mandatario introdujo apresuradamente un arancel global utilizando otra ley, que puede mantenerse hasta el 24 de julio, lo que deja un arancel promedio general de 15,8%.
En la legislación que será votada esta semana, los eurodiputados incluyeron salvaguardias que suspenderían el acuerdo de Turnberry si Trump concretara nuevas amenazas arancelarias y no restableciera exenciones acordadas originalmente en Escocia, incluidas las de diamantes y corcho.
Sin embargo, el acuerdo final será negociado con los Estados miembros, que probablemente se resistirán a esas disposiciones.
Puzder dijo que, si hubiera cambios en el acuerdo final, “vamos a tener que tomar una decisión sobre si eso nos sirve o no”.
El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, advirtió a los eurodiputados en una entrevista separada con el FT que “un acuerdo es un acuerdo y deberíamos atenernos a la declaración conjunta de Turnberry”.
Añadió que la administración estadounidense ha dejado claro que respetaría el nivel arancelario global de 15% en ese caso.