La administración Trump desató una tormenta política en Brasil al amenazar con imponer nuevos aranceles al país y tomar medidas contra dos bandas de narcotraficantes, tras una campaña de presión por parte de un destacado candidato presidencial brasileño.
El Presidente Luiz Inácio Lula da Silva está utilizando los aranceles propuestos del 25% a las importaciones brasileñas para atacar a su principal rival en las elecciones de este año, Flávio Bolsonaro, a quien acusó de traicionar al país al instar a Estados Unidos a tomar medidas contra Brasil. Apodó los nuevos aranceles como "TariFlávio".
Bolsonaro, hijo del expresidente encarcelado Jair Bolsonaro, se reunió la semana pasada en Washington con el Presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, en un intento por alinearse con los políticos pro-Trump que ganaron varias elecciones recientes en América Latina.
Poco después de las reuniones en Washington, Estados Unidos anunció que designaba a las dos bandas brasileñas -Primero Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho- como organizaciones terroristas extranjeras. Bolsonaro celebró esa decisión.
Este martes, la administración anunció la nueva propuesta de arancel del 25% debido a los "actos, políticas y prácticas irrazonables" de Brasil, y afirmó que, a pesar de las reuniones constructivas con Lula, seguían existiendo "diferencias sustanciales" entre ambas partes.
¿Qué dijo Lula contra Bolsonaro?
Lula respondió calificando a Bolsonaro y a su hermano de "traidores" y "vendedores de la patria", alegando que habían fomentado la injerencia extranjera en las elecciones del país. Su popularidad aumentó el año pasado después de que Trump impusiera aranceles del 50% a Brasil en un intento fallido por ayudar a Jair Bolsonaro a evitar la cárcel por planear un golpe de Estado.
Flávio Bolsonaro había acogido con satisfacción la decisión de EEUU de designar a las dos bandas de narcotraficantes como terroristas, argumentando que demostraba que Lula había sido negligente en la lucha contra el crimen organizado.
Sin embargo, la propuesta de aranceles lo puso a la defensiva. En una declaración en video, afirmó haber aconsejado a Trump que no impusiera nuevos aranceles y alegó que estos eran el resultado del discurso "agresivo y antiamericano" de Lula.
Los dos anuncios rompiero la tregua que Lula y Trump parecían haber alcanzado tras la imposición arancelaria del año pasado, una de las más altas durante la política comercial de Trump. Dichos aranceles se redujeron significativamente debido a un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos en febrero.
El respaldo de Trump a De la Espriella
Este martes, Trump respaldó a Abelardo de la Espriella, el candidato de derecha en las elecciones presidenciales colombianas de este mes. Hasta el momento, no se posiciionó abiertamente en la campaña electoral brasileña de octubre, pero una serie de insinuaciones dadas por la administración Trump la semana pasada fue ampliamente interpretadas en Brasil como señales de apoyo a Bolsonaro.
Además, Trump publicó una foto suya con Bolsonaro, en la que calificaba al candidato de derecha como "un joven inteligente que ama a su país".
En una audiencia del Senado este pasado martes, Rubio mencionó al actual gobierno brasileño, junto con Cuba, Nicaragua y Venezuela, como países de la región que no son "amigos" de Estados Unidos. Este miércoles, Lula respondió que "a este Marco Rubio no le gusta Latinoamérica, y menos aún Brasil".
Thomas Traumann, consultor político en Río de Janeiro, afirmó que el conjunto de declaraciones y medidas demostraba que la administración estadounidense "quiere interferir en las elecciones brasileñas en contra de la reelección del Presidente Lula".
Señaló que la firme oposición de Lula a los aranceles impuestos por EEUU el año pasado lo había "hecho más popular, en una repetición del efecto (Mark) Carney", en referencia al líder canadiense que ganó unas elecciones haciendo campaña contra Estados Unidos.