Por April Dembosky,
San Francisco
Kentucky Fried Chicken se ha convertido en la última compañía en permitir que sus clientes usen una “billetera móvil” para ordenar y pedir comida antes de llegar a un restaurant.
La compañía se ha unido a McDonald’s, Starbucks y otras cadenas de comida rápida para tratar de atraer a nuevos clientes y aumentar las ventas a través de aplicaciones en teléfonos inteligentes y sistemas de pago móviles.
Forest Research estima que los pagos a través de teléfonos llegarán a US$ 90 mil millones para 2017. “Cuando se tiene un ambiente cómodo para hacer tu pedido, como un smartphone, simplemente se ordena más”, aseguró Jeremie Leroyer, el gerente de Airtag, quienes construyeron la aplicación para KFC.
Leroyer dijo que los pedidos móviles a restaurantes de comida rápida representarán un 5% de las transacciones el próximo año, pero espera que “crezcan de forma drástica” en los próximos dos a tres años. KFC implementó esta tecnología en diez locales en Londres el miércoles, con el objetivo de extenderse a través de Reino Unido, luego EEUU y el resto del mundo.
Esta decisión llega a medida que empresas, desde Google a start-ups, corren para construir la tecnología de default, en lo que los analistas han llamado la “guerra de las billeteras digitales”.
PayPal, la división de pago de la compañía de comercio electrónico eBay, está desarrollando aplicaciones que permitan que las personas ordenen y paguen por comida en restaurantes sin tener que esperar a que el mesero traiga la cuenta.
También está realizando una prueba con Jamba Juice que permite que las personas ordenen y paguen por jugos desde sus teléfonos celulares, y luego los puedan ir a retirar a la tienda, evitando la fila y la caja registradora.
El año pasado Starbucks comenzó a reemplazar su sistema de pago en sus siete mil locaciones con la tecnología de pago a través de celulares creada por Square, una star-up de Estados Unidos.
El supermercado Carrefour también ha desarrollado una versión de esta tecnología en sus locales en Francia.