Un grupo de 12 estados de EEUU demandó este lunes a Paramount Skydance Corp. para bloquear su oferta por US$ 110 mil millones para adquirir Warner Bros. Discovery Inc., al sostener que la megafusión dejaría a los consumidores con precios más altos y menos alternativas para ver películas y televisión.
La demanda antimonopolio, presentada ante un tribunal federal de California, afirma que la operación perjudicaría la competencia tanto en la distribución cinematográfica como en el licenciamiento de canales de televisión por cable.
California y otros 11 estados con fiscales generales demócratas se sumaron a la acción, configurando el mayor obstáculo legal para la operación, luego de que la administración del Presidente Donald Trump autorizara la transacción sin imponer condiciones en junio.
"Tras esta fusión, de cada dólar generado por las películas de estreno masivo en salas y los canales básicos de cable en este país, la empresa combinada se quedará con más de una cuarta parte", sostienen los estados en la demanda. "En resumen, esta fusión crearía un gigante de los medios".
Paramount no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Según la demanda, la operación uniría a dos de los cinco mayores estudios cinematográficos de Estados Unidos, otorgando a la empresa combinada el 27% del mercado de películas de estreno masivo en salas. Además, Warner Bros. y Paramount controlarían más del 30% del mercado de los grandes éxitos de taquilla, es decir, películas de amplio estreno y alto presupuesto.
De concretarse la fusión, solo cuatro compañías controlarían más del 90% de ese mercado: la nueva empresa, The Walt Disney Co., Universal y Sony Pictures.
La demanda también sostiene que la transacción dañaría el mercado de contenidos televisivos vendidos a operadores de cable y satélite. La empresa combinada reuniría al segundo y tercer mayor actor de ese negocio, con más de 50 canales de noticias, deportes, entretenimiento general, programación infantil y contenidos de estilo de vida, alcanzando un 27% de la audiencia, según el escrito.
Si bien el director ejecutivo de Paramount, David Ellison, ha prometido producir 30 películas al año para estreno en salas y aumentar la producción de programas de televisión, los estados argumentan que ese compromiso no es jurídicamente exigible. También recuerdan que Warner Bros. incumplió metas de estrenos que había anunciado públicamente en 2023 y 2024.
La demanda prácticamente descarta que Paramount pueda concretar la fusión antes de fines de septiembre, fecha a partir de la cual deberá comenzar a pagar compensaciones a los accionistas de Warner Bros. por el retraso.
"La fusión ilegal de estos dos gigantes del entretenimiento provocaría precios más altos, menor calidad y menos contenido para el cine y la televisión, perjudicando a las salas de cine, los distribuidores de televisión por cable y, en última instancia, a las audiencias", señaló en un comunicado el fiscal general de California, Rob Bonta. "Estados Unidos no tiene reyes ni en el Gobierno ni en la economía".
El Departamento de Justicia de Estados Unidos decidió el mes pasado no impugnar la operación, al concluir que era poco probable que afectara la competencia. La fusión ha estado acompañada de una intensa campaña de lobby en Washington, mientras sus ejecutivos buscaban acercarse al Presidente Donald Trump y a otros funcionarios de su administración.
Una vez concretada la transacción, David Ellison, hijo del cofundador de Oracle Corp., Larry Ellison, quedaría al mando de dos importantes cadenas de noticias: CBS y CNN. La compañía fusionada también controlaría dos de las mayores plataformas de streaming, Paramount+ y HBO Max.
Paramount se impuso a Netflix Inc. en la disputa por adquirir Warner Bros. Discovery, tras un prolongado proceso de ofertas.
La operación enfrenta además una fuerte oposición de legisladores demócratas en Washington y de parte importante de Hollywood, donde actores, directores, productores y guionistas sostienen que la fusión provocará menos empleos, mayores costos de producción y menos alternativas para las audiencias.
En paralelo, las autoridades de competencia de la Unión Europea también están revisando la operación y se espera que adopten una decisión a fines de este mes.