H&M AB reportó ventas inferiores a las expectativas, lo que representa un nuevo desafío para los esfuerzos de recuperación de la cadena sueca de fast fashion, en medio de una fuerte competencia y un consumo que sigue mostrando cautela.
Los ingresos en monedas locales cayeron 1% en el segundo trimestre, frente a las expectativas de un crecimiento plano. H&M indicó que espera que las ventas de junio se mantengan en niveles similares a los del mismo mes del año pasado.
Las acciones de la compañía, que llegaron a caer hasta 5,2%, retrocedían 1,48% a las 15:30 horas en Estocolmo. El papel acumulaba una baja de alrededor de 9,3% en lo que va del año hasta el cierre del miércoles. En comparación, las acciones de Inditex, matriz de Zara, han caído poco menos de 1%.
Los esfuerzos del presidente ejecutivo (CEO), Daniel Ervér, por reactivar el crecimiento han sido objeto de un escrutinio cada vez mayor tras varios años de desempeño irregular. Aunque los inversionistas han recibido positivamente las recientes mejoras en los márgenes —apoyadas por menores niveles de inventario y un mayor volumen de ventas a precio completo—, la atención se ha desplazado hacia la capacidad de la empresa para recuperar un crecimiento sostenido de los ingresos. Durante una conferencia con analistas realizada el jueves, el ejecutivo reconoció que las ventas "todavía no están donde queremos que estén".
"Al analizar las ventas en general, no estamos satisfechos", afirmó Ervér. "Teníamos previsto registrar ventas más sólidas en este trimestre", aunque incluso la línea femenina, donde H&M había impulsado una mayor flexibilidad y una mejor detección de tendencias, "se vio afectada por algunas brechas en el suministro", agregó.
Aunque la empresa mantuvo sus proyecciones financieras para el año, advirtió señales de debilidad en el ánimo de los consumidores en regiones como Europa Occidental, un mercado clave para su línea femenina. Si bien la debilidad del dólar está generando algunos efectos favorables, H&M anticipó mayores costos de transporte, principalmente debido al alza de las tarifas spot del transporte aéreo y a los recargos por combustible.
Desde que asumió el cargo en 2024, Ervér ha trabajado para mejorar la oferta de productos de H&M, perfeccionar la estrategia de precios y reducir los tiempos de producción como parte de un plan más amplio de recuperación. Esas medidas han permitido mejorar los márgenes, aunque la demanda sigue siendo frágil en varios mercados clave.
En los tres meses hasta mayo, H&M registró una utilidad operacional de 5.910 millones de coronas suecas (US$ 610 millones), por debajo del promedio de 6.300 millones de coronas estimado por los analistas consultados por Bloomberg.
Los resultados se vieron afectados por costos extraordinarios de 679 millones de coronas relacionados con cambios organizacionales destinados a reducir niveles jerárquicos para acelerar la toma de decisiones, disminuir la estructura de ventas online y racionalizar el número de proveedores. Excluyendo esos costos, la utilidad operacional aumentó 11%, hasta 6.590 millones de coronas, equivalente a un margen de 12%, frente al 10,4% registrado en el mismo trimestre del año anterior.
Analistas de Jefferies, encabezados por James Grzinic, señalaron que los resultados confirman hasta qué punto la disciplina operativa de la compañía está ayudando a "compensar la falta de avances en los ingresos. El control de inventarios es aún más impresionante y reduce el riesgo de mayores presiones por descuentos".
Los inventarios disminuyeron 10% respecto del año anterior, pese a que las ventas subyacentes permanecieron prácticamente estables, lo que reduce el riesgo de que H&M tenga que aplicar fuertes descuentos para liquidar excedentes de stock más adelante en la temporada. Sin embargo, los ingresos, excluyendo el efecto cambiario, permanecieron prácticamente sin variación, lo que muestra escasas señales de una mejora en la demanda de los consumidores.
H&M enfrenta una presión creciente de competidores de bajo costo como Shein y Primark, además de Inditex, cuyos ciclos de producción más rápidos y una cadena de suministro más ágil le han permitido superar a gran parte del sector de la vestimenta. La empresa también debe adaptarse a cambios en el comportamiento de los consumidores, que cada vez recurren más a plataformas de ultra fast fashion y a mercados de ropa de segunda mano.