Las acciones de Papa John’s bajaron después de que las ventas se contrajeran más de lo esperado y de que la cadena de pizzas entregara además una proyección anual por debajo de las estimaciones. Por otro lado, Krispy Kreme espera que su apalancamiento siga disminuyendo este año, a medida que avanza en su plan de reestructuración tras el término de su alianza con McDonald’s.
El papel de Papa John’s cayó hasta 5,4% en operaciones previas a la apertura, luego de que la compañía informara que sus ventas comparables en Norteamérica -ingresos generados por restaurantes existentes en comparación con el año anterior- cayeron 5,4% en el cuarto trimestre. El descenso se explicó tanto por locales propios como franquiciados, señaló la compañía en un comunicado del jueves. La cifra superó la baja de 4,3% que esperaban los analistas.
Los ingresos totales también disminuyeron a US$ 498 millones, cerca de US$ 20 millones por debajo de lo que anticipaba el mercado.
“Los resultados de Norteamérica reflejaron un consumidor debilitado y un entorno promocional elevado”, dijo el CEO Todd Penegor en un comunicado.
Para 2026, Papa John’s espera que las ventas comparables en Norteamérica caigan entre 2% y 4%, frente a la proyección de Wall Street de un alza de 0,5%.
Su rival Domino’s Pizza Inc. señaló a comienzos de esta semana que ganó participación de mercado y registró ventas comparables más fuertes, impulsadas en parte por su pizza de borde relleno lanzada en marzo pasado, además de ofertas promocionales y una mayor presencia en plataformas de reparto de terceros.
Krispy Kreme en medio de su recuperación
La empresa con sede en Charlotte, Carolina del Norte, proyecta un apalancamiento neto de 5,5 veces o menos en 2026, al tiempo que genera flujo de caja positivo. El apalancamiento estaba en 6,7 veces al cierre de 2025 y se espera que baje de 6 hacia el final del primer trimestre, dijo el CEO Josh Charlesworth en una entrevista.
Krispy Kreme no ha fijado metas de rentabilidad mientras continúa con su estrategia de refranquiciamiento, indicó Charlesworth. Para reducir deuda, la compañía ha estado vendiendo operaciones internacionales, incluida su unidad en Japón a Union Capital Inc. por cerca de US$ 65 millones.
Aún mantiene operaciones en países como México, Reino Unido y Australia, y espera refranquiciar en dos a tres mercados internacionales este año, agregó. También planea recortar su participación en su joint venture del oeste de Estados Unidos.
El cuarto trimestre “mostró señales de avance en los esfuerzos de recuperación de la marca”, escribió el analista de Citi Jon Tower, que tiene recomendación “neutral”, en una nota posterior a los resultados. “Sin embargo, la creciente adopción de GLP-1 por parte de los consumidores sigue siendo un factor que pesa en la narrativa, por lo que será necesario ver trimestres consecutivos con sorpresas positivas en KPIs antes de volver a la historia”.
La empresa reportó US$ 45 millones de flujo de caja operativo y US$ 27,9 millones de flujo de caja libre en el cuarto trimestre. El Ebitda ajustado subió a US$ 55,6 millones, impulsado por ahorros de costos, el término de gastos relacionados con McDonald’s y pagos de seguros por ciberseguridad, según un comunicado del jueves. La compañía sigue siendo no rentable bajo GAAP.
“Un balance más saludable: esta es una gran base para un crecimiento rentable de largo plazo”, dijo Charlesworth.
Las acciones de Krispy Kreme subieron hasta 25% en el premarket tras publicarse los resultados. Antes de hoy, acumulaban una caída de 26% en lo que va del año.
Krispy Kreme ha intentado recortar costos externalizando su red logística y el año pasado cerró cerca de 1.400 ubicaciones de bajo desempeño en EEUU, mientras abría puntos de venta en retailers con mejores resultados.
Su línea de crédito de 2023, que vence en 2028, incluye un covenant bancario de apalancamiento con tope de cinco veces. Charlesworth dijo que el ratio de apalancamiento bancario de la compañía está “muy por debajo de cinco”. Los pasivos totales eran de alrededor de US$ 1.900 millones al cierre del año, prácticamente sin cambios frente a 2024.
Sigue habiendo una “falta de visibilidad sobre el giro, aún muy en proceso y de nivel de emergencia, en el negocio” y un apalancamiento elevado, escribió en una nota de enero el analista de JP Morgan Rahul Krotthapalli, que califica la acción como “underweight”.
La empresa entregará guía de rentabilidad una vez que el refranquiciamiento esté más avanzado, dijo Charlesworth, agregando que los mejores márgenes de este trimestre reflejan resultados iniciales de su recuperación.