“Colombia requiere en la vicepresidencia a un hombre de las calidades humanas y académicas del doctor José Manuel Restrepo”, señaló el Presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, cuando en marzo anunciaba a su compañero de fórmula.
“Necesito un vicepresidente que haga toda la agenda internacional, que se reúna con los organismos multilaterales, que fondee los recursos con los inversionistas en el extranjero para poder sacar a Colombia de este hueco fiscal en el que nos van a dejar”, agregó en esa ocasión.
Su selección rindió rápidamente frutos. Cuando pasó a segunda y asegurar un bolsón de 1 millón de votos de la derecha tradicional, la figura de Restrepo fue crucial para asegurar la victoria en el balotaje. Después de todo, mientras la inexperiencia y excintricidad de De la Espriella generaban resquemores, Restrepo encarnaba el perfil técnico, moderado y con amplia experiencia en la administración pública.
“De la Espriella tiene la ventaja de tener un vicepresidente con trayectoria tecnocrática. Desde que lo conozco, siempre vi en él una persona con capacidad técnica y con interés en entrar a la política. Eso da una cierta tranquilidad”, aseguró a DF la economista y exministra de Agricultura de Colombia, Cecilia López Montaño.
El actual Presidente, Gutavo Petro, “expulsó de manera muy fuerte a la tecnocracia y a la burocracia profesional. Todo indica que ahora volverán a tener espacio”, agregó.
La relevancia de Restrepo, en términos de la confianza del mercado que está juego, también quedó de manifiesto cuando la candidatura de De la Espriella recibió el respaldo de la Federación Nacional de Comerciantes Empresarios (Fenalco). De cara al balotaje, el máximo dirigente del gremio, Jaime Aberto Cabal, aseguró que estaban “en juego las libertades individuales y económicas y el modelo de país para las próximas generaciones”. En la ocasión, de acuerdo con lo consignado por El País, no lo acompañó el candidato presidencial, sino Restrepo, un nombre que -según afirmó- el sector privado asocia con la “estabilidad económica”.
“Desde que lo conozco, siempre vi en él una persona con capacidad técnica (...) Eso da una cierta tranquilidad”, dijo la exministra colombiana, Cecilia López Montaño.
Trayectoria para la agenda económica
Formado como economista y especialista en finanzas, Restrepo, de 57 años, cuenta además con estudios de posgrado en administración y una extensa carrera académica. Fue rector de Uniempresarial, de la Fundación Universitaria Los Libertadores y de la Universidad EIA, consolidando un perfil asociado al fortalecimiento de la relación entre academia, empresa y desarrollo productivo.
Su salto a la primera línea política ocurrió durante el gobierno de Iván Duque. En 2018 asumió como ministro de Comercio, Industria y Turismo y, tres años más tarde, fue designado ministro de Hacienda en medio de una de las mayores crisis fiscales y políticas de las últimas décadas, tras la salida de Alberto Carrasquilla luego del estallido social provocado por la fallida reforma tributaria.
Desde esa posición encabezó la denominada Ley de Inversión Social, impulsó medidas para la recuperación económica posterior a la pandemia del Covid-19 y defendió la consolidación fiscal como eje de la estabilidad macroeconómica del país.
Su figura volvió a cobrar notoriedad cuando entró en una confrontación directa con el Presidente Gustavo Petro durante la campaña. A medida que crecía su protagonismo como principal vocero económico de De la Espriella, el mandatario lo acusó en redes sociales de representar una visión “neoliberal” y de ser un exponente de la derecha más conservadora del país.
Restrepo respondió defendiendo su trayectoria en el servicio público y cuestionando la gestión económica del gobierno, en un intercambio que terminó por instalarlo como uno de los principales antagonistas del mandatario en el debate económico.
El episodio también contribuyó a elevar su perfil político más allá de los círculos técnicos y empresariales, consolidándolo como una de las figuras más influyentes del proyecto que ahora llegará a la Casa de Nariño.
Con Restrepo ocupando un rol central en el diseño económico de la administración entrante, De la Espriella pretende avanzar en una agenda que contempla una reducción gradual de los impuestos corporativos y la simplificación del sistema tributario. También apunta a reducir el tamaño del Estado; fortalecer las asociaciones público-privadas para acelerar la inversión en infraestructura; y revisar las reformas laboral y previsional impulsadas por Petro.
La agenda también contempla un giro en materia energética. De la Espriella ha prometido reactivar la exploración y producción de petróleo y gas, incluyendo la posibilidad de desarrollar proyectos de fracking bajo estándares ambientales, con el argumento de que los hidrocarburos seguirán siendo una fuente clave de ingresos fiscales, exportaciones y divisas para Colombia durante la próxima década.
Restrepo ha sido uno de los principales defensores de esa estrategia, insistiendo en que el país puede compatibilizar crecimiento económico, seguridad energética y sostenibilidad ambiental.
Bajo su conducción, además, se espera que el nuevo gobierno mantenga el compromiso con la regla fiscal y busque recuperar la confianza de inversionistas y organismos multilaterales para financiar la consolidación de las cuentas públicas.