Con la mayor participación de la historia reciente de Colombia -63,6%, equivalentes a 26.345.364 sufragios-, el país eligió a su próximo Presidente: Abelardo de la Espriella. Así lo muestra el preconteo con el 99,99% de las mesas informadas, que le otorga al outsider de derecha el 49,66% de las preferencias (12.959.542 votos), frente al 48,7% alcanzado por Iván Cepeda (12.708.712 votos).
Aunque resta conocer el escrutinio oficial y la revisión de las mesas impugnadas por la izquierda, Sergio Guzmán, director de Colombia Risk Analysis, no tiene dudas: el barranquillero será el próximo inquilino de la Casa de Nariño.

Sergio Guzmán, analista de riesgo político colombiano.
Guzmán, también investigador del Atlantic Council y analista citado regularmente por medios como The New York Times, Financial Times y The Economist, observa con atención el clima de optimismo que se instaló en parte importante del mundo empresarial tras la victoria de De la Espriella. Sin embargo, llama a moderar las expectativas.
A su juicio, el mandatario electo enfrentará importantes restricciones políticas desde el primer día: su partido cuenta apenas con cuatro senadores y un diputado, por lo que necesitará construir acuerdos amplios para sacar adelante su programa. En esa tarea, sostiene, la flexibilidad ideológica que ha mostrado el presidente electo podría convertirse en una de sus principales fortalezas.
- ¿Cómo evalúa el proceso electoral, que destacó por su rápida entrega de resultados pero enfrenta la impugnación de 33 mil mesas y cuestionamientos del Presidente Gustavo Petro?
- El proceso electoral en Colombia es transparente, justo y veloz. En ese sentido, los resultados de la elección de ayer fueron fantásticos. En dos horas supimos quién iba a ser el Presidente de la República.
La diferencia estadística entre el preconteo y el escrutinio es menos de 0,04%. Es decir, hoy es virtualmente imposible reversar el resultado.
También hay que resaltar que tuvimos una participación histórica. La gente salió en masa y, aunque el resultado es muy ajustado, las reglas en democracia son que gana quien tiene más votos.
Petro lleva años tratando de masajear una narrativa de fraude, de compra de votos masiva y eso, desafortunadamente para él, no es verdad.
- ¿Qué distingue a De la Espriella dentro de la derecha colombiana tradicional?
- Colombia ha sido gobernada por populistas por mucho tiempo. No es el primer outsider que llega.
El aparato político colombiano se acomoda mucho y lo volverá a hacer sin ninguna duda a Abelardo.
Hay una diferencia muy grande entre formar mayorías y conservarlas. De la Espriella arranca su mandato con el beneficio de la duda del establishment político, pero dependiendo de su actuar se va a topar con obstáculos en la Corte Constitucional, en el Consejo de Estado, en el Congreso y en la opinión pública. No la va a tener tan fácil.
- ¿Cuáles serán sus prioridades?
- Colombia tiene tres problemas fundamentales: el tema fiscal, salud y seguridad.
Si De la Espriella se enfoca en esos temas y no en las cuestiones culturales o relacionadas con derechos sociales, hay posibilidades de que su presidencia despegue.
También va a depender mucho de qué tanto entusiasmo y optimismo despierte en la inversión extranjera directa para venir a Colombia.
- ¿Cuál es la percepción del empresariado colombiano?
- El empresariado tiene mucho entusiasmo. Pensaba que si ganaba Iván Cepeda les tocaría cerrar empresas, sacar dinero del país y liquidar negocios. Abelardo les da razones para invertir.
Lo que les he dicho a empresarios y clientes del sector financiero es que hay que moderar las expectativas porque De la Espriella no puede cambiar el rumbo económico y político del país con la firma de un papel.
Tiene que gobernar con unas mayorías que no tiene en este momento. Tiene un país dividido. No ganó por aclamación; ganó por una mayoría de 250.000 votos.
- ¿Qué tan determinante será su desventaja en el Congreso?
- En el Congreso tiene cuatro senadores y un representante a la Cámara. El Senado tiene 103 escaños. Para tener mayoría necesita al menos 48 votos nuevos.
La Cámara tiene 186 escaños y necesita alrededor de 92 o 93 votos adicionales a los que ya tiene.
Está complicado. No va a poder llegar con una agenda de romperlo todo. Necesita una agenda de construcción y acuerdos.
- En el panorama latinoamericano se menciona a De la Espriella como el Milei colombiano. ¿Qué tanto hay de esa cercanía?
- El discurso de victoria de ayer (domingo) tomó distancia de la forma agresiva con la que suele tratar a la oposición.
Creo que es una señal de madurez política. En Argentina, Milei decidió profundizar esa polarización. Aquí también existen figuras equivalentes, pero la forma en que Abelardo enfrente a sus adversarios será clave para reducir o alimentar la polarización.
- ¿Podemos encasillarlo en el pensamiento libertario?
- No. Abelardo de la Espriella es ideológicamente muy flexible y esa flexibilidad se vuelve necesaria ante la falta de mayorías.