Lejos de mejorar, el precio de algunos bonos europeos sigue
cayendo en medio de clima de incertidumbre por la grave situación de algunos
países de la zona.
Según consigna el diario español Expansión, la huida de los
inversionistas dispara la rentabilidad exigida al bono español a diez años por
encima del 5,7%, sus cotas más altas en más de ocho años.
La subida, sólo en el arranque de la jornada, roza los 20
puntos básicos, y se acerca a la magnitud de la escalada histórica de ayer.
El resultado es que el riesgo país rompe por primera vez
desde la introducción del euro los 300 puntos básicos, hasta los 311 puntos,
según Reuters. Pasadas las 11:00 horas local el diferencial se esfuerza en bajar de
los 300 puntos.
En esa línea, la agencia Bloomberg insiste en que en el
mercado se especula con que bancos y cajas podrían no ser capaces de
refinanciar los compromisos de deuda por 85.000 millones de euros (US$ 110.000 millones) que les
vencen el próximo año.
La agencia recuerda que la prima que tienen que pagar las
entidades financieras españolas para colocar sus bonos en euros se elevó a un
máximo de 147 puntos básicos sobre el promedio del resto de bancos europeos.
Al igual que España, Italia registra nuevos récords desde la
introducción del euro en su prima de riesgo. Supera la barrera de los 200
puntos básicos, hasta los 210, y la rentabilidad de su bono a diez años escala
al 4,771%. Irlanda renueva sus máximos en 708 puntos básicos.
Las tensiones ni siquiera son exclusivas ya de la periferia.
Bélgica, que suma las incertidumbres políticas a las financieras, amplía su
riesgo país hasta los 142 puntos básicos, sus cotas más altas desde la
introducción del euro. En el caso de Francia la brecha respecto a Alemania
llega a los 58 puntos básicos, la más alta desde abril del pasado año.