La Fiscalía Nacional Económica (FNE) informó que la red de adquirencia Transbank cumplió con la condición que impuso el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) para desregular sus tarifas.
Fue a través de la resolución N° 22 de este año que la FNE verificó que, medido en número de transacciones, la participación mensual de la firma en el segmento de procesamiento adquirente, ha estado por debajo del 50% por un período de al menos seis meses seguidos.
Esta situación le da luz verde a Transbank para desregular sus tarifas donde se procesan pagos vía tarjetas de crédito, débito y prepago, tal como lo estableció la condición que impuso el TDLC.
La exigencia del tribunal se remonta al 11 de marzo de 2025, cuando el TDLC estableció un nuevo sistema tarifario para Transbank respecto de los servicios de adquirencia de tarjetas de pago.
La resolución de la FNE se da en el contexto de la recta final de la venta de Transbank, donde Scotiabank aparece como el principal interesado.
El proceso considera dos etapas. La primera tenía que ver con la aplicación de un nuevo sistema tarifario y, la segunda fase, correspondía a la liberación del margen adquirente.
Si bien distintas compañías asociadas al ecosistema de medios de pago presentaron recursos de reclamación ante la justicia en contra de esa resolución, el 14 de enero de este año, la Corte Suprema los rechazó, confirmando lo establecido por el TDLC.
Tras la reciente luz verde de la FNE, el organismo económico archivó la investigación iniciada para fiscalizar el cumplimiento de la determinación que había tomado el Tribunal.
Proceso de venta
La resolución de la FNE se da justamente en el contexto de la recta final de la venta de Transbank.
Según publicó DF sobre la base de información de varias fuentes, el banco canadiense Scotiabank se encaminaba a ser el nuevo dueño de la red, entidad que en los últimos meses aceleró las conversaciones para la transacción a través del banco de inversión JPMorgan.
Conocedores de las negociaciones señalaron que se produjeron tres hechos que agilizaron las intenciones en torno a la venta.
El primero fue el lanzamiento de “Banchile Pagos”, la red de adquirencia de Banco de Chile.
Adicionalmente, se sumó el anuncio de la compra de la fintech Klap por parte del Banco Itaú por $ 40 mil millones.
El último impulso para acelerar las conversaciones habría sido cuando la Corte Suprema ratificó el esquema tarifario propuesto por Transbank, lo que fue visto por interesados como una señal que despejaba una de las principales incertidumbres regulatorias.