La última encuesta de junio de Bank of America (BofA) dio cuenta que los inversionistas siguen positivos respecto de los mercados accionarios, pero el entusiasmo se ha ido moderando tras meses de fuertes alzas en los principales índices de Wall Street.
En renta variable, los datos apuntaron que la sobreponderación en acciones cayó de 50% a 38%, mientras el indicador "Bull & Bear" -métrica mide el grado de optimismo o cautela de los inversionistas- alcanzó 8,9 puntos, entrando en zona de "señal de venta", según la metodología utilizada por el banco.
Aun así, BofA sostuvo que los gestores están empezando a “sacar fichas de la mesa de cara al verano” o, en palabras simples, a tomar ganancias después del rally que han protagonizado las bolsas durante el último año de la mano de las tecnológicas.
La toma de posiciones también se reflejó en los niveles de caja de los portafolios, que subieron desde 3,9% a 4,1%.
En ese escenario, la encuesta explica que, si el inversionista busca inclinar la estrategia oponiéndose a la tendencia, “las acciones de consumo representan la mejor apuesta contraria en un escenario de paz”.
Boom, euforia o burbuja
Uno de los focos de atención del sondeo volvió a ser la inteligencia artificial (IA). El 56% de los gestores considera que las acciones vinculadas a este sector se encuentran en una fase de “boom”, caracterizada por el impulso de precios y el temor a quedarse fuera del rally; otro 21% cree que el sector ya entró en una etapa de “euforia”, donde las valorizaciones comienzan a ubicarse en niveles extremos.
Si hay burbuja o no, la encuesta también mostró un mercado dividido respecto de un escenario como ese. Mientras un 45% afirmó que las acciones ligadas a IA no están en una burbuja, un 43% sí. Sin embargo, entre los principales riesgos para los mercados, una eventual burbuja en IA apareció en segundo lugar, con 28% de las menciones, solo detrás de una segunda ola inflacionaria (34%) y por delante de un alza desordenada en los rendimientos de los bonos (19%).
Ahora bien, las posiciones en semiconductores -cerebro de toda la tecnología moderna- siguen siendo la principal expresión de esta tendencia. Un 80% de los encuestados identificó la apuesta por semiconductores globales como la operación más concurrida del mercado, el porcentaje más alto registrado en la historia de la encuesta. Muy por detrás, aparecen las posiciones largas en las llamadas “Siete Magníficas”, encabezadas por empresas como Nvidia, Apple y Microsoft, y que fueron mencionadas por un 12% de los gestores.
Pese a eso, la reducción de exposición en acciones y tecnología, la encuesta sigue mostrando una visión favorable hacia los activos de riesgo. De hecho, el banco reveló que la mayoría de los gestores continúa esperando un escenario económico benigno, con un 47% apostando por un “soft landing”, es decir, que la inflación se modere sin provocar una recesión, mientras que otro 40% prevé un “no landing”, donde la economía mantiene su dinamismo pese a las tasas elevadas.
En ese contexto, las expectativas de tasas también se endurecieron. Un 40% de los gestores espera al menos una subida de tasas de la Reserva Federal (FED) durante los próximos 12 meses, frente al 16% que tenía esa visión en mayo. En contraste, solo un 28% anticipó algún recorte.