El dólar se fue para abajo este jueves, gracias a la debilidad de los últimos precios al consumidor que pudieron recabarse en Estados Unidos, tras el largo apagón de datos que causó la paralización del Gobierno federal en ese país.
La paridad dólar-peso bajó $ 7 hasta los $ 910,8 al cierre de la sesión, según el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg, muy cerca de retomar mínimos desde octubre de 2024.
"Lo que más está afectando al tipo de cambio son las proyecciones de los recortes de tasas de la Reserva Federal (Fed), por efecto de los datos de inflación de hoy, y lo que también ocurre es que hay mucho flujo local de venta de dólares", dijo a DF el FX trader de la mesa de dinero Sales & Trading del Banco Bci, Jorge Concha.
El IPC de noviembre registró una variación de 2,7% interanual, muy por debajo del 3,1% al que habían apuntado las estimaciones de consenso. El IPC subyacente también fue más débil, y quedó en mínimos desde marzo de 2021. Todo esto, sin que se pudiera llenar el vacío de octubre por el histórico shutdown de 44 días.
"Existe cierto escepticismo debido a la magnitud de la 'decepción' en relación con las expectativas de los analistas y al impacto del cierre del Gobierno, pero esto explica por qué el presidente de la Fed, Jerome Powell, se mostró tan relajado la semana pasada. Esto deja la puerta abierta a recortes de tasas más tempranos y rápidos en 2026", apuntó el economista jefe internacional de ING, James Knightley.
Los rendimientos del Tesoro caían -aunque menos profundamente que durante la mañana-, ya que los operadores ganaron un poco más de confianza sobre la probabilidad de que la Fed implemente tres recortes de 25 pb durante el próximo año.
El peso chileno registró el mejor desempeño de todo el mundo emergente, en momentos en que el dollar index -basado en una canasta de comparables globales del billete verde- subía 0,1%, y los precios del cobre se estabilizaban.
Según Concha, las señales del Informe de Política Monetaria (IPoM) son relevantes para explicar este retorno sobresaliente del peso. "En el IPoM se vio que la inflación podría irse a la meta antes de lo esperado. Se estimó un mayor crecimiento y la estimación de tasa neutral se revisó al alza. De hecho, ya estamos en el rango de la tasa neutral", destacó.
Eventos internacionales eclipsaron las primeras reacciones al IPoM. Este miércoles la paridad dólar-peso cerró al alza, presionada por un repunte general del billete verde, a medida que los participantes del mercado ajustaron sus carteras para el cierre de año. Y siguieron resonando los datos de empleo publicados el martes, que si bien trajeron señales de deterioro, no generaron un ajuste significativo en las expectativas sobre la política monetaria de la Fed.
La perspectiva de tasas locales más altas o estables, frente a comparables estadounidenses a la baja, suelen favorecer al peso chileno, ya que los depósitos en moneda local ganan atractivo frente a las principales opciones disponibles en el extranjero.