El dólar se apreció levemente este jueves, después de que algunos datos de Estados Unidos hicieran mover piezas antes del esperado informe de nóminas. Los traders también revisaron la caída de los precios del consumidor de diciembre en Chile.
La paridad local cerró a $ 897,7 en las pantallas de Bloomberg, una leve alza de $ 1,6 respecto del miércoles. A primera hora se supo en Chile que el IPC cayó 0,2% mensual, algo más profunda que la estimación general de 0,1%. En todo caso, las tasas swap se movieron en línea con sus comparables internacionales.
El fortalecimiento del dólar-peso fue propiciado por la situación externa. El dollar index ganaba 0,3% y los rendimientos del Tesoro se elevaban unos 2,5 puntos base, mientras que el futuro de cobre bajó 1,5% a US$ 5,76 por libra en la Bolsa de Metales de Londres (otra corrección después de su fuerte escalada).
Atención a las nóminas
Aunque sus reacciones iniciales no tardaron en atenuarse, las tasas de interés de EEUU y el dólar global subieron durante la mañana. Hubo indicios de que el mercado laboral está mejor de lo previsto, a juzgar por la última encuesta Challenger y las peticiones de subsidios por desempleo.
Pero los traders más bien siguieron contando las horas antes de que mañana viernes temprano salga a la luz el informe de nóminas no agrícolas de diciembre. Se espera que entregue un panorama más claro que las lecturas de los meses anteriores, distorsionadas por el cierre de Gobierno y su impacto en la recolección de datos.
Y la expectativa, más allá de los recientes informes, apunta a nuevos signos de vulnerabilidad del empleo. En base a esto, los precios de futuros y swaps descuentan que la Reserva Federal bajaría nuevamente las tasas probablemente en abril o junio de este año, con un segundo recorte en el último trimestre.
Los reportes de este miércoles trajeron señales mixtas. Por un lado, las ofertas laborales de noviembre y el informe ADP de nóminas privadas de diciembre resultaron ser más débiles de lo esperado. Por otro, el índice ISM de servicios -sector que representa la mayor parte de la economía estadounidense- superó las expectativas y quedó en máximos desde octubre de 2024.