Engie Energía Chile está ad portas de retornar al mercado de deuda local, con una operación que refuerza su apuesta por financiamiento de largo plazo.
Entre el 18 y 20 de mayo, la compañía sostuvo un roadshow con inversionistas para ofrecer una emisión de bonos, estructurada en tres series por hasta UF 4 millones, unos US$ 180 millones, y cuya colocación está prevista para el 5 de junio.
La emisión se suma a la realizada en septiembre de 2025 y busca obtener recursos principalmente para refinanciar pasivos y acelerar su giro ecológico. La operación mejora el perfil de vencimientos de Engie, en momentos en que enfrenta el pago de US$ 467 millones en 2027 por la expiración de préstamos bancarios.
El movimiento confirma una estrategia que la generadora eléctrica ha venido empujando en los últimos meses: reemplazar pasivos de menor plazo o mayor costo por instrumentos más largos, en línea con el perfil de inversiones que demanda su proceso de transición energética.
En enero, Engie Energía Chile ya había cerrado la renovación de un crédito bilateral con BancoEstado por el equivalente a US$ 50 millones, con un plazo de 35 meses.
En paralelo, la operación llega con un mejor respaldo crediticio. De acuerdo a la presentación, Feller elevó recientemente la clasificación de Engie Energía Chile desde AA- a AA, mientras que Fitch ya había realizado la mejora a comienzos de año. En ambos casos apoyadas en el fortalecimiento del perfil financiero y operacional de la compañía.
Flujo de caja
En la presentación a inversionistas, la compañía destacó una cartera de clientes con fuerte presencia minera y cerca de 80% con "investment grade", además de contratos de compra de energía de largo plazo que, según expusieron, entregarían mayor visibilidad a sus flujos.
"Fuerte visibilidad de flujos de caja, respaldada por contratos Power Purchase Agreement de largo plazo (PPA) con contrapartes de alta calidad crediticia y el apoyo de la matriz: filial estratégica dentro del Grupo Engie", destacó el prospecto de la colocación.
La emisión contempla las series D, E y F, mientras que los vencimientos están programados para el 15 de mayo de 2033, 2038 y 2046, respectivamente, fechas en las cuales la compañía deberá devolver todo el capital (tipo bullet). Las tasas cupón, en tanto, serán de 2,95%, 3,15% y 3,25%, según cada serie.
En resultados, Engie mostró un Ebitda de US$ 216 millones en el primer trimestre (un aumento de 35% en comparación con el primer trimestre del año anterior), según su último estado de resultados. El rendimiento está apoyado en una mejora operacional, menores compras de energía en horarios de mayor costo y eficiencias internas.
La empresa también remarcó que más de 85% de su deuda está a tasa fija, reduciendo así su exposición a movimientos del SOFR, la tasa de referencia en dólares utilizada en buena parte del financiamiento internacional.
Engie cuenta con cerca de 3 GW de capacidad instalada y espera duplicar a 6 GW a 2030 con más de 70% en energías renovables y el resto en gas natural, dejando atrás el carbón. A esto se suma una red de 2.624 kilómetros de líneas de transmisión y una cartera de proyectos renovables y de almacenamiento, con un capex estimado para este año de US$ 700 millones.
Los bancos a cargo de la estructuración son Scotiabank y Santander.