Los sólidos resultados de Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC) no fueron suficientes para sostener el apetito por las acciones tecnológicas este jueves. Wall Street operó todo el día con pérdidas, arrastrado por una nueva caída del sector de semiconductores y por la creciente preocupación de los inversionistas ante la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que mantiene al petróleo cerca de sus máximos del año.
En una nueva jornada volátil, el índice de semiconductores de Filadelfia -indicador clave de los gigantes de los semiconductores- cayó un 4,3%. En tanto, el Nasdaq 100 retrocedió 1,6%, lastrado por noticias que llegaron desde las grandes tecnológicas: Google -que bajó 4,4%- anunció que retrasaría su modelo de IA Gemini 3.5 Pro; y horas después, Netflix se desplomó tras pronosticar un segundo trimestre consecutivo de desaceleración en el crecimiento de sus ventas.
El foco del mercado había estado puesto en TSMC, el mayor fabricante mundial de chips por contrato. La compañía elevó sus proyecciones de ventas y de gasto de capital para este año, respaldada por una demanda que estima seguirá creciendo hasta 2027 gracias a la expansión de la inteligencia artificial y los centros de datos.
Sin embargo, el mercado reaccionó en sentido contrario. Los ADR de TSMC cayeron en EEUU y arrastraron a otras empresas del sector, entre ellas Nvidia, Micron Technology y Marvell Technology.
“La evolución de las acciones de las empresas de semiconductores sigue siendo el factor más importante para el mercado bursátil”, afirmó a Bloomberg Matt Maley, estratega de Miller Tabak + Co. “Sin duda, están mostrando algunas fisuras significativas, por lo que tendrán que experimentar una recuperación fuerte y sostenida pronto, o se encenderán serias alarmas”, agregó.
Geopolítica vuelve al centro
Al mismo tiempo, el deterioro del escenario en Medio Oriente volvió a elevar la cautela de los mercados.
Estados Unidos intensificó sus ataques contra Irán y, por primera vez desde que se reinstaló el bloqueo a los puertos de la República Islámica, alcanzó un petrolero en las cercanías de la principal terminal exportadora del país.
Tras ello, Teherán advirtió este jueves que “aplastará” objetivos clave en la región árabe si se cumplen las amenazas del Presidente Donald Trump de atacar la infraestructura del país en los próximos días.
En un comunicado publicado en Telegram, un portavoz del alto mando militar de Irán afirmó que si se cumplieran las amenazas, “todo lo que aún permanece intacto... es decir, toda la infraestructura de la región, será aplastada bajo los golpes de acero de las poderosas fuerzas armadas de la República Islámica de Irán; de modo que no quedará rastro de ellas y será como si nunca hubieran existido”.
La escalada mantiene al Brent alrededor de los US$ 85 por barril y reaviva las dudas sobre la trayectoria de la inflación estadounidense justo cuando el mercado comenzaba a observar señales de moderación en los precios.