por sebastián valdenegro
El exceso de liquidez en los mercados internacionales está generando una ventana para que las empresas chilenas puedan captar recursos a precios muy atractivos: este año, los emisores chilenos han colocado bonos por
US$ 5.448 millones en plazas internacionales, triplicando las emisiones en el mercado local, que ascienden a apenas
US$ 1.660 millones.
Tasas de política monetaria cercanas a 0% en mercados como EEUU y Europa hacen especialmente atractivo para las compañías nacionales salir a endeudarse en el exterior.
A esto se agrega el mayor apetito por deuda emergente, en especial de alto rendimiento, lo que ha resultado en que nuevos emisores chilenos debuten en el exterior.
Así lo explica el analista de Santander Investment Securities, Guido Rodríguez, para quien el interés de los inversionistas externos por emisores criollos como Automotores Gildemeister y SMU “responde a una mayor búsqueda por yield (rendimiento), que países emergentes como Chile pueden ofrecer a los inversionistas extranjeros”.
Similar opinión tiene Diego Torres, de Munita, Cruzat y Claro: “Muchos de los nuevos emisores son de alto rendimiento (high yield), partiendo por Gildemeister en enero, siguiendo con SMU, CorpGroup Banking y GeoPark. Además, a muchas compañías les hacía sentido hacer el swap cambiario a una tasa conveniente”.
Los US$ 5.448 millones emitidos por chilenos fuera del país van camino al récord del año pasado, cuando se colocaron bonos en el extranjero por más de US$ 9.300 millones. La cifra podría abultarse más con las emisiones de Transelec
(US$ 200 millones a diez años) y las estatales Codelco y ENAP (US$ 2.000 millones y US$ 500 millones, respectivamente).
Aprovechar el momento
Sin embargo, las atractivas condiciones de financiamiento no durarían mucho tiempo. La inminente posibilidad de que los bancos centrales de las economías desarrolladas retiren los estímulos al dinero barato, genera cierta alarma para las empresas chilenas, que deben salir a endeudarse en el exterior antes que se encarezcan las fuentes de financiamiento.
“Ya se empieza a hablar de retiro gradual de estímulos a fin de año y creo que es probable que ello ocurra”, señala Rodríguez.
Torres, por su parte, señala que el incremento que ha mostrado el bono del Tesoro estadounidense a diez años -que pasó de 1,74% a 1,90% en una semana- da a entender que el mercado comienza a internalizar un eventual retiro de liquidez.
“De hecho, muchas empresas salieron a emitir el primer trimestre a tasas de 2% para no encontrarse con tasas a 2,5%, 3% en seis meses por la fuerte recuperación de EEUU”, argumenta.
El jefe de la mesa de dinero de Econsult, Rodolfo Friz, sostiene que los estímulos no se retirarán “en el corto plazo” mientras el desempleo se mantenga alto en Estados Unidos.