Por Cesar Iribarren
Marzo era el mes clave, y ya parte importante de la banca ha iniciado la producción de tarjetas que incluyen el chip, tecnología que promete mejorar los estándares de seguridad al impedir la clonación. Son 6,4 millones de plásticos bancarios que deberán migrar, cifra que, eso sí, es casi la mitad que los grandes emisores de tarjetas de crédito, el retail financiero, que cuenta con 13,4 millones.
Por ello, y luego de la clonación de plásticos en Temuco, el Comité de Retail Financiero anunció que las casas comerciales también integrarían esta tecnología en su parque de tarjetas. Y el inicio del proceso sería abril, mes en el que CMR Falabella espera comenzar la migración de sus 5,9 millones de tarjetas de crédito.
El gerente general corporativo de retail financiero de Falabella, Gastón Bottazzini, adelanta que CMR implementará las primeras tarjetas con chip de seguridad en abril de este año.
“A fines de 2013 pretendemos tener operativos un número importante de chips de seguridad, ya que –además de incluir a los nuevos tarjetahabientes- comenzaremos a cambiarle el plástico a los clientes que ya tienen CMR”, indica el ejecutivo.
“CMR va a ser el primero del retail financiero, a la par que los bancos”, apunta Bottazzini.
El plan implica que a partir de abril a los nuevos clientes que soliciten la tarjeta se le entregará una con chip, mientras que a los actuales poseedores del plásticos se les renovará a medida que éstos vayan venciendo.
Si bien no entregaron cifras exactas, Bottazzini indicó que la inversión será menor a US$ 10 millones - que le puede llegar a costar el proceso a un banco grande-, y que el costo del recambio será asumido por la empresa.
El problema de la mora
A pesar de la caída que se había empezado a registrar a partir de septiembre, 2012 estuvo marcado por un incremento en los niveles de mora en los emisores no bancarios de tarjetas, llevando el indicador que entrega la Superintendencia de Bancos a los mismos niveles de 2010. Condiciones más restrictivas en la entrega de crédito fue la respuesta del retail, lo que implicó un caída en el stock de la cartera bruta de 2,5%.
La ley Dicom, han argumentado tanto la banca como el retail, fue la principal causa en el nivel de impago, no obstante fueron éstos últimos actores los más afectados.
El gerente general corporativo de retail financiero de Falabella, señala que “este aumento de la morosidad se lo atribuyo a varios factores, uno de ellos es la Ley Dicom”.
“Eso tuvo que ver con la falta de acceso de la información crediticia, y parte tuvo que ver también con una cierta saturación del mercado de crédito. Creció mucho durante los dos años anteriores y típicamente cuando hay un crecimiento muy fuerte también sube la morosidad fruto de ello”, explica el ejecutivo.
En todo caso, Bottazzini señala que “el índice de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras -que solamente considera cuotas morosas- genera distorsión y no refleja con exactitud la real situación de cada casa comercial en particular”.
Según explica, dicho indicador informa como morosas sólo las cuotas vencidas de un crédito y no la deuda completa. Es decir, la cuota más atrasada no condiciona (no arrastra) el total de la deuda. “En el caso de CMR, aceleramos la deuda a los 105 días e informamos a partir de entonces la deuda total como morosa, de la misma forma como lo hacen los bancos”, señala.
En cuanto al número de tarjetas, que a nivel de la industria cayó de 14,67 millones en 2011 a 13,68 millones en 2012, “nuestra expectativa ahora es que retomemos un ritmo más parecido al que teníamos antes de 2012. Yo entiendo que eso no es la realidad de la industria”, dice Bottazzini.