por sebastián valdenegro
Si en algo se han asemejado Chile y Perú en el último mes son los hitos que han marcado ambos en sus respectivos mercados de deuda soberana.
El 25 de octubre, el Estado chileno emitió deuda a la menor tasa de interés de su historia (y de la región): 2,33% en un papel a diez años por US$ 750 millones en el mercado externo.
Asimismo, el fisco peruano, hace apenas una semana, se endeudó en el mercado interno también a su rendimiento más bajo: 4,35% por un papel a diez años por 50 millones de soles (US$ 19,2 millones).
Ambos países muestran cifras macroeconómicas que los ubican a la vanguardia de la región, con expansiones del PIB cercanas a 6%, y han visto caer el rendimiento de sus papeles soberanos a casi la mitad en la última década (ver tablas). Sin embargo, el país vecino aún tiene mucho camino por recorrer para arrebatarle el cetro a Chile como la nación sudamericana que más barato se endeuda.
Aunque ambos países redujeron a la par sus rendimientos soberanos para el período 2002-2012, la tasa de Perú sigue siendo hoy casi el doble de la que paga Chile.
Según analistas internacionales, la disciplina fiscal de Chile en la última década, merced a la regla de equilibrio fiscal adoptada en 2001; el desarrollo de su mercado financiero; la consistencia de su expansión económica; y su condición de acreedor neto dificultan que, por lo menos en el corto plazo, pierda su puesto de privilegio en la zona.
Desde Wall Street, el analista de BBVA, Alejandro Cuadrado, señala que la “confianza y la solidez fiscal” de Chile en base a ahorrar en tiempos de bonanza “sigue marcando un techo bastante importante” a la hora de compararse con el resto de la región.
“Perú ha seguido un crecimiento muy significativo, con reducción de niveles de deuda, con superávit fiscales, pero todavía tiene un camino largo para llegar a los niveles y garantías de Chile”, destaca el experto.
Cuadrado destaca que, si bien el vecino país ha mejorado sus niveles de endeudamiento en los últimos años, aún se encuentra en una posición de deudor, mientras Chile, como contraparte, es un acreedor neto.
“Perú ha hecho avances significativos y se ha demostrado que, más allá del cambio de administración política, se han mantenido políticas económicas y ha hecho de la transición política un proceso mejor de lo esperado para los mercados”, señala.
Desafíos para acortar brecha
Para Gustavo Canonero, de Deutsche Bank, el país incaico es “claramente uno de los candidatos más fuertes” para seguir la senda de Chile en cuanto a condiciones de endeudamiento se refiere.
Sin embargo, señala que todavía hay distancia por recorrer para el país vecino a nivel fiscal. “Chile tiene cuentas fiscales inigualables en la región y el mundo y ha llegado donde está tras 30 años de muy buenas políticas macroeconómicas. En Perú recién están empezando, lleva una trayectoria de crecimiento de 6 años y los riesgos de posibles cambios de política económica siguen existiendo”, dice.
¿Y Colombia?
Otro de los países que podría entrar a la pelea por la emisión de deuda más barata de la región es Colombia.
En la última década, el país cafetero ha reducido a más de la mitad el rendimiento solicitado a sus bonos soberanos: a Colombia le exigían en 2002 un rendimiento de 10,39% para un papel a diez años; mientras, en 2011 un bono en el mismo plazo rendía 4,42%, según datos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público de Colombia.
“Colombia, al igual que Perú, ha mejorado mucho en reducir su rendimiento soberano”, dice Guido Rodríguez, de Santander Investment Securities.