A medida que aumenta la sofisticación e integración de los mercados financieros y avanzan las nuevas tecnologías, crecen las posibilidades de ser víctima de un fraude financiero. Jack Faer, es director de Seguridad de Iron Mountain, una de las mayores empresas de protección de documentos y archivos del mundo, y encabeza a nivel global la unidad a cargo de la prevención de fraudes y seguridad de la información. El ejecutivo estuvo en Chile para analizar con empresas locales las principales inquietudes en esta materia.
- De acuerdo a lo que vio en nuestro país, ¿de dónde vienen las mayores amenazas?
- Las mayores amenazas vienen hoy desde adentro. Chile registra bajo desempleo, alto crecimiento y una economía muy positiva. En este entorno se vuelve más complicado para las empresas contratar buenos empleados, y tienden a relajar su política de contratación. Para evitar estos riesgos, las políticas de contratación deben incluir un chequeo de los antecedentes de las personas, siguiendo la legislación local.
- ¿Cuánto puede aumentar los costos de una empresa por la seguridad para evitar fraudes?
- Depende del tamaño de la compañía. Pero, más que saber el costo exacto, en los países que lo permiten la primera recomendación es hacer una completa investigación de cada persona que entra a la compañía y enseñar lecciones de ética empresarial. Mejor aún si estas investigaciones se hacen cada cierto tiempo. Alrededor de 20% de los empleados mienten sobre sus niveles de estudios y salario, pese a que se les advierte que se verificarán sus antecedentes. Eso respecto de los fraudes internos.
Para evitar los fraudes externo, hay que implementar tecnologías para saber cómo se gasta el dinero. Hay que estar siempre observando en qué se gasta el dinero. Se debe poner especial atención a los proveedores que tienen un mayor peso relativo.
- Comparado con otros países, ¿cómo evalúa la seguridad de la industria financiera en Chile?
- Comparado con Latinoamérica y con economías desarrolladas en Europa o EEUU, en Chile los estándares son muy altos en general.
TARJETAS
Tras una serie de polémicas por clonaciones de tarjetas en Chile, la industria local está pasando de plásticos con banda magnética a chips, más seguros. Faer confirma que en los países que han dado este paso, ha caído la clonación, pero que aumentan los problemas de fraude online. Por eso, advierte que podríamos ver un alza de nuevos delitos, como la suplantación de identidad, no para sacar dinero, sino para sacar una nueva tarjeta de crédito y usarla.