- ¿Cuáles son sus proyecciones de crecimiento?
- No tenemos proyecciones, pero esperamos que el crédito de consumo bancario crezca en 2013 en proporción con el Producto (PIB). Esto, si no se produce un aumento significativo en el desempleo ni se desacelera de manera importante el PIB, producto de la crisis externa, en cuyo caso esa proporcionalidad se “quebraría”.
Respecto de 2012, sin embargo, la velocidad que muestra el segmento de créditos de consumo -que viene aumentando desde fines del año pasado- nos permite estar confiados que vamos a terminar creciendo a dos dígitos.
- ¿Se vislumbra un escenario en el que estén más restrictivas las políticas de créditos?
- En el margen, las nuevas restricciones a la TMC (por aprobarse en el Congreso), así como en su momento ocurrió con la ley no más Dicom, pueden frenar la velocidad de expansión del crédito de consumo bancario, pero el efecto será menor. Lo más preocupante ahora es cómo evolucione la situación externa y sus repercusiones en el crecimiento y especialmente el empleo en Chile.
- ¿Qué cambio a nivel de regulación facilitaría la expansión del crédito?
- El principal desafío es llegar a los segmentos de menores ingresos, donde los montos prestados y el riesgo de las operaciones las encarecen de manera muy significativa por los costos fijos. En este sentido, más que fijar tasas máximas, serían de gran ayuda políticas que ayuden a disminuir las asimetrías de información y el riesgo -como lo consiguen las garantías Corfo.