En la misma semana que se conoció que la presidenta de la Asociación de AFP, Paulina Yazigi, comunicó su decisión de renunciar al cargo, realizó su última cuenta pública al mando del gremio.
Acompañada por la gerenta general, Constanza Bollmann, hizo un repaso por lo que fue la gestión de las administradoras en 2025 y trazó la mirada para lo que viene este año.
Así, dedicó varios minutos a plantear los retos de la implementación de la reforma de pensiones. Para la líder del gremio, un aspecto clave de la puesta en marcha es la transición desde los actuales multifondos a los nuevos fondos generacionales.
Los plazos de la ley inquietan al gremio. Yazigi advirtió que en abril de 2027 “los fondos deberán estar plenamente implementados”, y en agosto del mismo año “comenzará el proceso de licitación de afiliados antiguos”.
En ese sentido, alertó que “apenas 14 meses después de su implementación, más de 1 millón de personas podrían ser traspasadas entre AFP y esto podría terminar afectando la rentabilidad de los fondos”.
“Como asociación, miramos con preocupación la superposición entre estas dos medidas (fondos generacionales y licitación del stock), que podrían generar riesgos sobre la rentabilidad de los fondos”, alertó la economista.
En su despedida del gremio, la economista planteó que “como asociación, miramos con preocupación la superposición entre estas dos medidas que podrían generar riesgos sobre la rentabilidad de los fondos y, en definitiva, sobre las pensiones de los afiliados” e instó a que “la reforma debe estar bien implementada en tiempo y forma”.
Otra de las inquietudes que tiene la industria es la construcción del régimen de inversiones. La economista planteó que “es muy importante la flexibilidad que se le otorgue a los distintos equipos de inversiones de las AFP”, para reflejar la diversidad que existe en los estilos de inversión y en las carteras de afiliados entre las administradoras.
Para ello, manifestó que es importante que “cada AFP pueda competir en torno a la rentabilidad de sus inversiones, y adaptarse mejor a los movimientos de los mercados financieros”.
Por su parte, Bollmann complementó con que “las definiciones que se tomen este año por el regulador y por los proyectos de ley pendientes tendrán efectos permanentes en las pensiones de las personas” y manifestó que “este es un momento que exige responsabilidad, mirada de largo plazo y decisiones técnicas bien fundamentadas”.
De hecho, Yazigi mencionó dos desafíos que aún quedan pendientes en materia legislativa. Se trata del pleno traspaso del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) y el proyecto de trabajadores independientes, considerando a quienes emiten boletas de honorarios, el que dijo, “debe ingresarse en marzo de 2026”.
Justamente la necesidad de avanzar en políticas que permitan reducir la informalidad laboral fue otro de los temas que marcó la gestión de Yazigi al mando del gremio.
Efecto retiros
La timonel de las AFP también hizo una reflexión sobre el impacto de los retiros de fondos previsionales y advirtió que, en el caso de mujeres con más de 30 años cotizados, los retiros disminuyeron sus pensiones en un 35%, mientras que, en hombres, se eleva a 41%.
“El ahorro previsional funciona cuando es constante y sostenido en el tiempo. Las decisiones que se toman hoy impactan directamente los resultados del mañana. Y aquí es donde el debate público importa”, señaló la economista.
En ese contexto, sentenció que “cuando se debilita el ahorro previsional no solo se afecta a quienes hoy piensan en un posible retiro, sino que también se afecta a los que no lo hacen, a sus futuras pensiones y al equilibrio económico del país”.