La deuda global sufrió un duro golpe por la reciente escalada bélica en el golfo Pérsico y las consecuentes advertencias de los principales bancos centrales, por lo que Chile está haciendo frente a una importante restricción de las condiciones financieras, y la revisión al alza sobre las expectativas de Tasa de Política Monetaria (TPM).
Tras el estallido de la guerra, el mercado no tardó en descartar la idea de que el Banco Central baje la TPM en su reunión de la próxima semana. Pero ese fue sólo el comienzo del ajuste de expectativas, pues en los tres últimos días las tasas swap nominales vieron alzas cercanas a los 20 puntos base (pb).
Según el modelo de Bloomberg, los operadores están descontando casi 50% de probabilidad de que el ente liderado por Rosanna Costa anuncie una subida de tasas de 25 pb en junio, más de 60% de que este anuncio ocurra en julio, y 75% de que el ajuste comience en septiembre.
"Las expectativas para la TPM han cambiado de manera significativa en el margen, con precios de activos incluso internalizando alzas durante este año. Pareciera que el mercado espera un comportamiento más 'spot' del Banco Central, menos dispuesto a ver 'más allá' del shock de oferta, recogiendo quizás el hecho de que venimos saliendo de un período prologando de inflación sobre la meta", publicó en sus redes sociales el economista jefe de Coopeuch, Felipe Ramírez.
Este sería el primer ajuste monetario desde octubre de 2022, cuando el Central concluyó un importante ciclo restrictivo, para hacerse cargo de la crisis inflacionaria que dejó la pospandemia. Actualmente, la TPM se encuentra en 4,5%.
"El mercado siempre sobrerreacciona a determinadas situaciones. Lo que estamos viendo es un shock externo, y lo que pasó anteriormente, cuando el Central subió las tasas, fue por un efecto interno: los precios estaban subiendo vía retiros de fondos de pensiones. Hoy tenemos una situación externa, y por lo tanto creo que, más que subir la tasa, el Central podría quedarse en modo wait and see y permanecer en 4,5%, pero no bajar a 4,25% o incluso 4% como habíamos pensado al inicio de año", dijo a DF la gerente general de Banco Internacional AGF, Paula Espinoza.
Listos para endurecer
En los tramos más líquidos de los bonos de Hacienda, con vencimiento a 2030, las tasas de interés se elevaron a 5,62% en pesos chilenos, por lo que habría que remontarse al segundo trimestre de 2024 para encontrar algo parecido. También en máximos cotizaron las tasas a 2033, en 5,78%, mientras que el título a 2040 transó a 5,8%.
Dichos rendimientos, y sobre todo las tasas en dólares de Hacienda siguieron la pista del mercado de bonos del Tesoro estadounidense, donde el treasury a 10 años se disparó 13,6 pb este viernes, alcanzando máximos desde julio de 2025.
Por lo tanto, el Gobierno de José Antonio Kast tendrá que financiarse más caro, en momentos en que busca ajustar el cinturón luego de tres años consecutivos en los que la administración anterior incumplió la meta de déficit fiscal, a la vez que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se ha mostrado visiblemente descontento con los niveles de caja heredados.
"El mercado se encuentra altamente permeado por el escenario internacional, lo que anticipa presiones inflacionarias generalizadas. Este giro ha llevado a que numerosos bancos centrales, que previamente proyectaban recortes en las tasas de interés, estén reconsiderando sus estrategias y comiencen a evaluar posibles alzas", comentó el gerente de Renta Fija en Renta 4, Yair Krieger.
Tras las reuniones de política de esta semana, los mercados monetarios ya no esperan que la Reserva Federal baje las tasas este año, y prevén que el Banco Central Europeo eleve en 75 pb su tipo oficial durante el ejercicio, con alzas a partir de abril. Similar es la postura general sobre el Banco de Inglaterra, y en el caso de Japón, se podría llegar a 50 pb adicionales.
Krieger de todas formas hizo énfasis en que "los bancos centrales toman decisiones con prudencia", por lo que "estarán monitoreando día a día la evolución de este fenómeno antes de definir sus próximos movimientos".
Volviendo a Chile, las tasas en UF, que en los primeros días de la guerra vieron una serie de caídas por la búsqueda de un refugio contra la inflación, en gran medida han revertido esta tendencia.
Según Espinoza, esto representa una oportunidad para quienes se habían quedado afuera de la ola compradora. "A mis clientes les estoy recomendando entrar, pero teniendo súper claro que esto implica un horizonte de inversión de por lo menos 6 meses o, lo que es óptimo, un año", manifestó la ejecutiva.
Los precios del petróleo Brent siguieron escalando sobre US$ 110 por barril, después de que Israel atacara el mayor campo gasífero del mundo, ubicado en el sur de Irán, y luego este último respondiera con ataques a la infraestructura energética de los países aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico.
Esta serie de bombardeos causó graves daños a la planta Ras Laffan de gas natural licuado en Qatar, un importante centro de procesamiento y exportación de este recurso, por lo que marcó un antes y un después en la evolución del conflicto.