La deuda global sufrió un duro golpe por la reciente escalada bélica en el golfo Pérsico y las consecuentes advertencias de los principales bancos centrales, por lo que Chile está haciendo frente a una importante restricción de las condiciones financieras, y la revisión al alza sobre las expectativas de Tasas de Política Monetaria (TPM).
Tras el estallido de la guerra, el mercado no tardó en descartar la idea de que el Banco Central baje la TPM en su reunión de la próxima semana. Y este viernes los operadores de swaps daban por hecho que el Central subirá la tasa en julio, según el modelo de Bloomberg.
Esta sería la primera subida de tasas desde septiembre de 2022, cuando el Central concluyó un importante ciclo restrictivo, para hacerse cargo de la crisis inflacionaria que dejó la pospandemia. Actualmente, la TPM se encuentra en 4,5%.
"El mercado siempre sobrerreacciona a determinadas situaciones. Lo que estamos viendo es un shock externo, y lo que pasó anteriormente, cuando el Central subió las tasas, fue por un efecto interno: los precios estaban subiendo vía retiros de fondos de pensiones. Hoy tenemos una situación externa, y por lo tanto creo que, más que subir la tasa, el Central podría quedarse en modo wait and see y permanecer en 4,5%, pero no bajar a 4,25% o incluso 4% como habíamos pensado al inicio de año", dijo a DF la gerente general de Banco Internacional AGF, Paula Espinoza.
Rendimientos en auge
Los tramos más líquidos de los bonos de Hacienda, con vencimiento a 2030, muestran tasas de interés a 5,53% en pesos chilenos, por lo que habría que remontarse al segundo trimestre de 2024 para encontrar algo parecido. También en máximos cotizaban las tasas a 2033, en 5,7%, mientras que el título a 2040 transaba a 5,65%.
Dichos rendimientos, y sobre todo las tasas en dólares de Hacienda están siguiendo la pista del mercado de bonos del Tesoro estadounidense, donde el treasury a 10 años se disparaba 12 puntos base (pb) este viernes, alcanzando máximos desde julio.
Por lo tanto, el Gobierno de José Antonio Kast tendrá que financiarse más caro, en momentos en que busca ajustar el cinturón luego de tres años consecutivos en los que la administración anterior incumplió la meta de déficit fiscal, a la vez que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se ha mostrado visiblemente descontento con los niveles de caja heredados.
"El mercado se encuentra altamente permeado por el escenario internacional, lo que anticipa presiones inflacionarias generalizadas. Este giro ha llevado a que numerosos bancos centrales, que previamente proyectaban recortes en las tasas de interés, estén reconsiderando sus estrategias y comiencen a evaluar posibles alzas", dijo a DF el gerente de Renta Fija en Renta 4, Yair Krieger.
No obstante, hizo énfasis en que "los bancos centrales toman decisiones con prudencia", por lo que "estarán monitoreando día a día la evolución de este fenómeno antes de definir sus próximos movimientos".
Tras las reuniones de política de esta semana, los mercados monetarios ya no esperan que la Reserva Federal baje las tasas este año, y prevén que el Banco Central Europeo eleve en 75 pb su tipo oficial durante el ejercicio, con alzas a partir de abril. Similar es la postura general sobre el Banco de Inglaterra, y en el caso de Japón, se podría llegar a 50 pb adicionales.
Volviendo a Chile, las tasas en UF, que en los primeros días de la guerra vieron una serie de caídas por la búsqueda de un refugio contra la inflación, en gran medida han revertido esta tendencia.
Según Espinoza, esto representa una oportunidad para quienes se habían quedado afuera de la ola compradora. "A mis clientes les estoy recomendando entrar, pero teniendo súper claro que esto implica un horizonte de inversión de por lo menos 6 meses o, lo que es óptimo, un año", manifestó la ejecutiva.
Los precios del petróleo Brent se han mantenido en niveles de US$ 110 por barril, después de que Israel atacara el mayor campo gasífero del mundo, ubicado en el sur de Irán, y luego este último respondiera con ataques a la infraestructura energética de los países aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico.
Esta serie de bombardeos causó graves daños a la planta Ras Laffan de gas natural licuado en Qatar, un importante centro de procesamiento y exportación de este recurso, por lo que marcó un antes y un después en la evolución del conflicto.