Carozzi salió a ofrecer un bono de largo plazo y recaudó el equivalente a unos US$ 67 millones, tras cortejar a inversionistas deseosos de exponerse a la UF en estos tiempos de mayor presión inflacionaria.
La multinacional de la familia Bofill recaudó UF 1,5 millón con el bono serie Y en la mañana de este jueves. El remate holandés logró una tasa de 3,14%, cifra que representa un spread de alrededor de 70 puntos base y está por debajo de la tasa de inscripción de 3,47%. Santander y Banchile condujeron la operación.
Los fondos se utilizarán en "refinanciamiento de pasivos financieros" y "otros usos corporativos generales" tanto del emisor como sus filiales, según la presentación de un roadshow a potenciales inversionistas.
El vencimiento es en 2047, pero el fabricante de alimentos empezará a devolver capital a un ritmo constante pasados los 10 años, lo que irá reduciendo a su vez la carga de intereses. Dicha estructura comprime el duration (plazo ponderado por flujos) a un poco más de la mitad del plazo bruto.
Las tasas en UF han caído desde que a fines de febrero Estados Unidos inició su operación militar contra Irán, por el apremio de inversionistas que buscan exponerse a la UF ante los efectos inflacionarios de un conflicto aún no resuelto.
Varias empresas líderes en su sector han salido a colocar deuda indexada en estas circunstancias, incluyendo a la distribuidora de energía Metrogas, el minorista Cencosud y la concesionaria de autopistas Ruta del Maipo.
La deuda de Carozzi tiene notas crediticias "AA-" otorgadas por las clasificadoras Fitch Ratings y Feller Rate. El ratio deuda financiera neta sobre Ebitda de la compañía aumentó a 2,7 veces en 2025, año en que salió a colocar un bono local para pagar un dividendo a sus accionistas, como parte del acuerdo de recompra de la participación de Tiger Brands sobre su filial Empresas Carozzi.